En 2018 se reactivaría la construcción del segmento comercial

    miércoles, 13 de diciembre de 2017
    Por: La Nota Económica

    Pese a la perspectiva pesimista del sector de la construcción para este año, algunos empresarios consideran que en medio del decrecimiento que se hace evidente en 2017, también hubo espacio para desarrollar nuevos proyectos. 

    En este sentido, se destaca el Grupo Oikos que a la fecha acumula un total de $420.000 millones de ventas consolidadas y está en el desarrollo de varios proyectos de edificaciones en Cajicá, Bogotá, Ricaurte, Girardot, Tocancipá, y un hotel en la Zona Franca de Fontibón. 

    La Nota Económica habló con Luis Aurelio Díaz, gerente del grupo Oikos sobre los resultados y las perspectivas económicas para el sector constructor.

    1. La Nota Económica (LNE): Durante este año hubo una desaceleración en la construcción de oficinas y proyectos comerciales, ¿cómo le fue a Oikos?

    Luis Aurelio Díaz (LAD): Básicamente, en el segmento de oficinas tuvimos un alto inventario en sectores como la Calle 26, o sea el Salitre. Vamos a tener, por lo menos, dos años más de inventario que debe colocarse en el mercado antes de sacar nuevos proyectos de oficinas.

    En la parte de comercio creo que no es tan delicado el tema, ya que este 2017 decantó muchos de los inventarios que habían y creemos que el 2018 va a tener un auge a nivel comercial, nuevamente, por el inventario que está en manos de los consultores.

    2. LNE: ¿Por qué hay todavía inseguridad jurídica para invertir en proyectos de construcción?

    LAD: Creo que esa sensación, la cual es muy válida, venía más cuando estábamos en la alcaldía de Petro en donde comenzamos a ver temas de inestabilidad enorme. Entonces, los inversionistas invertían en un gran proyecto y después el consultor tenía problemas con la normatividad porque se le cambiaban las reglas con unas licencias, inclusive, expedidas.

    Hoy en día, con la nueva Alcaldía, estamos viendo cosas positivas y cosas en las que creemos que deben tomarse correctivos. Las positivas es que vemos una norma mucho más estable, donde el Distrito está dispuesto a cumplir y a hacer cumplir las licencias de construcción para que los inversionistas y los constructores no corran riesgos en sus procesos de inversión y desarrollo. Pero, por el otro lado, estamos viendo un poco de debilidades en las que hay que tomar correctivos a tiempo. Por ejemplo, en los costos de plusvalía y valorización que el Distrito quiere generar.

    Entonces, si logramos tener una norma estable y una seguridad jurídica para inversionistas y constructores es muy positivo; pero, si empezamos a generar plusvalías y valorizaciones y se desbordan estos cálculos y sacan de factibilidad financiera los proyectos, podemos volver a entrar en un pánico en donde los consultores tienen que volver a irse de la ciudad o de la capital a buscar destinos donde las normas sean estables y las cargas impositivas sean acordes a la realidad de los proyectos.

    3. LNE: ¿A qué se debe que durante este año se haya presentado una caída en la construcción de viviendas de rango medio-alto?

    LAD: Varios temas le pegaron. Al principio del año la Reforma Tributaria le pegó durísimo a la clase media y a la clase alta en donde el tema de renta y del IVA del 19%, les quitó capacidad de compra a estos segmentos.

    Adicionalmente, la incertidumbre por la firma del Acuerdo de Paz, en esos estratos medios y altos, genera una retracción a nivel de la inversión que hasta que no se vea un panorama claro hacia dónde va el país y qué va a pasar para la economía. 

    Los niveles medios hacia abajo no son tan sensibles a este tipo de factores debido a que de alguna manera requieren su vivienda como prioridad. Entonces, muchas veces no da espera por más que la situación del país no sea absolutamente clara.

    4. LNE: ¿Qué previsiones tienen para el sector construcción en el 2018 teniendo en cuenta que viene un año de cambio de gobierno?

    LAD: Independientemente de los gobiernos o del gobierno que quede acompañándonos, la política de todos ellos es impulsar el sector constructor. No solamente porque ven en él una gran posibilidad de superar el déficit de vivienda, que definitivamente lo requiere el país, sino porque el sector constructor genera una parte de empleo importante, lo que genera positivismo y facilidades para el gobierno a nivel de ayudas.

    Entonces, cualquiera que sea el gobierno, vamos a tener un gobierno pro-construcción, de apoyo hacia los subsidios, y de apoyo hacia seguir manteniendo las tasas de interés bajas, lo cual le da dinamismo al sector. Y sin duda alguna, 2018 será, económicamente, muy fuerte para el sector.

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