¿Por qué en Colombia los ciudadanos no invierten en los bancos?

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El sector financiero en Colombia muestra una interesante solidez en la mayoría de sus indicadores y estados financieros a marzo 2019. Hace 20 años no se ven escándalos en el sector bancario, más exactamente desde la crisis económica de finales de los años 90 donde varios bancos en Colombia tuvieron que ser intervenidos, ayudados por el gobierno o liquidados. El sector aprendió la lección y por eso la banca nacional es ejemplo en la región y ha podido expandirse a varios países, en especial de Centroamérica y el Caribe.

Sin embargo, el sector financiero no ha sido ajeno a las quejas por parte de sus usuarios debido a los cobros que hace a cualquier servicio o transacción como las remesas entre ciudades, el manejo de cuentas de ahorro, las tarjetas de crédito, etc. Si bien lo anterior ha sido mejorado gracias a normas de la Superintendencia Financiera de Colombia, algunos ciudadanos ven con recelo que el sector bancario tenga multimillonarias utilidades anuales y se mantenga en constante crecimiento de ingresos. Esto lleva a pensar, ¿por qué los colombianos no invierten sus ahorros en las acciones de los bancos para obtener parte de dichas utilidades?

Según Asobancaria, a corte de marzo de 2019, en Colombia hay más de 15,3 millones de tarjetas de crédito y más de 30,5 millones de tarjetas débito, y de acuerdo con el Reporte de Inclusión Financiera (RIF), realizado por la Banca de Oportunidades y la Superintendencia Financiera de Colombia, a julio de 2018 más de 27,1 millones de Colombianos tenían al menos un producto financiero. El sector financiero no puede quejarse de su número de clientes y por esa razón es que no es entendible por qué cada vez menos colombianos invierten en las acciones de los bancos siendo, al parecer, un gran negocio.

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Estos son algunos ejemplos puntuales de lo que pasa con los accionistas de los bancos más importantes de la Bolsa en Colombia:

A la emisión de 2010 de acciones preferenciales de Davivienda llegaron 82.457 accionistas, pero a la fecha quedan apenas 15.570 inversionistas, mostrando una estampida del -81,8 % de sus socios.

Si bien la mayoría de inversionistas que compraron en la emisión del 2010 a $16.000 pesos y 2011 a $20.000 pesos han vendido con altas utilidades, resulta difícil entender cómo no llegan nuevos inversionistas a sostener la masa de vendedores de las emisiones iniciales.

Según la Superfinanciera, el Banco Davivienda a marzo 2019 tiene colocadas 1.370.860 tarjetas de crédito y 4.618.224 tarjetas débito. Sería muy interesante que algunos de estos clientes aparte de ser usuarios del banco, también se convirtieran en accionistas.

En el caso del Banco de Bogotá la situación no es diferente. A marzo de 2019, con 11.733 accionistas, tiene el nivel más bajo de socios de al menos 25 años. El precio se ha mantenido en niveles máximos históricos y, desde la fundación de la bolsa de Bogotá en 1929, cuenta con un número reducido de socios, si se tiene en cuenta que el banco tiene colocadas 2.376.602 tarjetas débito y 1.131.766 tarjetas de crédito. ¿Por qué dichos clientes no hacen el esfuerzo de comprar en la bolsa acciones de su banco?

Finalmente, la acción de Bancolombia tiene el mismo fenómeno de las dos especies anteriormente descritas. La acción ordinaria, por ejemplo, tiene a marzo 2019 apenas 7.995 accionistas, siendo el nivel de socios más bajo de al menos 25 años, a pesar de ser una especie inscrita en la bolsa hace 90 años, desde la creación de la bolsa de Bogotá. No importa que su precio suba o baje, desde hace 12 años la tendencia ha sido perder socios.

Mientras tanto, la acción preferencial de Bancolombia mantiene 22.072 socios, pero desde la emisión de febrero 2014 ha perdido el 66,1 % de sus accionistas, mostrando una estampida sin precedentes. Si bien la acción se ha mantenido al alza, no llegan nuevos inversionistas a soportar las ventas de quienes compraron en 2014. Lo curioso es que el banco tiene en sus clientes 2.333.011 tarjetas de crédito y 9.411.140 tarjetas débito.

Si los clientes de dichos bancos dejaran de quejarse de los altos cobros y decidieran invertir en acciones de sus entidades bancarias, ¿se imaginan cuántas ganancias podrían tener?

Por: Andrés Moreno Jaramillo
Analista, trader y experto en acciones
Twitter: @andresmania

Las opiniones expuestas por los columnistas no representan la opinión ni el pensamiento de La Nota Económica.

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