Subsidios para reemplazar el consumo de leña por Gas LP

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En Colombia hay 1,6 millones de familias que utilizan fogones abiertos, los que se abastecen de combustibles sólidos como lo son la leña o el carbón, ya sea para cocinar alimentos, hervir agua o calentar el ambiente. Esto es preocupante porque en Colombia la contaminación intramural, que se produce debido a este tipo de combustibles para la preparación de alimentos, se asocia con mil muertes anuales (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2015). El Banco Mundial calculó, en 2014, que el país destina $1.129 millones (0,22 % del PIB de 2009) a atender los impactos en salud relacionados con la contaminación del aire en sitios cerrados, producida principalmente por el uso de leña.

El Gas LP, comúnmente conocido como gas propano, es el combustible más competitivo para reemplazar el uso de la leña. Se calcula que es utilizado por más de 12 millones de colombianos en el 83 % del territorio nacional. Tiene grandes ventajas especialmente para la gente más pobre que vive tanto en las ciudades como en las zonas alejadas, en las que económicamente no es eficiente construir líneas de transmisión de electricidad o gasoductos para llevarles gas natural. De hecho, se ha cuestionado el uso de recursos estatales para cofinanciar el tendido de gasoductos y de redes de distribución de gas natural en regiones del país con baja densidad poblacional.

Llama la atención que el Gas LP presenta sus mayores consumos en Antioquia, Cundinamarca, Nariño, Bogotá y Valle, regiones que cuentan con amplios subsidios para gas natural y electricidad. No es solo por la costumbre a los cilindros de propano, también es porque la gente más pobre no tiene recursos para las acometidas ni para los cargos mínimos mensuales del gas natural; con el cilindro pueden prepagar y administrar el consumo del combustible.

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Volviendo al consumo de leña y a la necesidad de reemplazarla por Gas LP, el país cuenta con una excelente experiencia desde el año 2013. En ese año, por primera vez se otorgaron subsidios para el consumo de Gas LP en lo que se denominó “Plan Piloto”. Son cinco departamentos los que hoy gozan de un subsidio para el consumo mensual de subsistencia, el cual es del 50 % y 40 % para las familias de estrato uno y dos, respectivamente. Se calcula que son 342.464 hogares beneficiados. En una reciente auditoría al “Plan Piloto”, contratada por el Gobierno, la empresa consultora calculó que se redujo el uso de leña del 25 % al 1,14 % y el del carbón del 4 % al 0,04 %. Así, se benefició la salud de miles de usuarios y de paso se contribuyó a la protección ambiental.

Desde la perspectiva ambiental este subsidio también tiene una gran importancia ya que reduce la deforestación. Se calcula que en 2017 y a nivel nacional, se deforestaron 219.973 hectáreas, 23 % más que en el 2016.

Evidentemente, llegó el momento de ampliar el “Plan Piloto” por todo el país. Recientemente, la Unidad de Planificación Minero Energética del MinMinas (Ministerio de Minas y Energía) contrató para un estudio a la empresa COSENIT (Corporación Soluciones Energéticas Integrales S. A.), la cual ha propuesto lograr, en un lapso de tres años, que 225.000 hogares que consumen leña la reemplacen por el Gas LP en cilindros, por medio de un subsidio.
Esto implica una inversión anual promedio de $67.410 millones en subsidios. Es una suma razonable con una clara justificación social y ambiental, especialmente si se compara con los $721.865 millones en subsidios anuales para el gas natural. Indudablemente la gente con menos recursos de los centros urbanos y de las zonas más alejadas de nuestra geografía necesitan que el Estado les ayude a mejorar su nivel de vida, dándoles acceso a un combustible que reemplace el consumo de leña.

Por: Alejandro Martínez Villegas
Presidente de la Asociación Colombiana del GLP – GASNOVA

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