Espartanos criollos

0
Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Al hablar del número 300, es inevitable recordar la batalla de las Termópilas, un enfrentamiento épico entre espartanos y persas en el marco de las Guerras Médicas del siglo V a.C. Antes de suscitar los bostezos que en algunos lectores causa la historia, basta con recordar que el rey de Esparta, Leónidas, enfrentó con un grupo de 300 guerreros espartanos –y otros tantos soldados griegos– la invasión del numeroso ejército persa. Desafortunadamente, la traición de un ciudadano terminó por minar los esfuerzos espartanos, con lo cual Leónidas perdió la batalla y el heroico esfuerzo de sus comandados.

Dos mil quinientos años han pasado desde ese enfrentamiento, los imperios se han diluido y los guerreros ya no usan escudos y espadas. Sin embargo, mantenidas las proporciones, las batallas no cesan, solo cambian de forma.

Tal es el caso del esfuerzo empresarial colombiano. Emulando el liderazgo de Leónidas, los empresarios y sus compañías se enfrentan diariamente a los ataques que reciben desde múltiples frentes. Desaceleración internacional, reformas tributarias, volatilidad de la tasa de cambio, contracción de la demanda, regulaciones y un largo etcétera hacen parte del abanico de obstáculos que deben superar las empresas del país.

-Publicidad-

Pese a estos esfuerzos, según el informe Doing Business del Banco Mundial, en materia de facilidad para hacer negocios en 2019, Colombia ocupa el puesto 65 entre 190 países, lo que significa un empeoramiento de 6 posiciones frente al resultado de 2018. De acuerdo con la entidad, el país perdió puestos en facilidad para abrir empresas, obtener créditos, acceder a mercados internacionales y empeoró el panorama impositivo.

Además, por si fuera poco, según una reciente encuesta de percepción de confianza llevada a cabo por USAID y el Banco de Bogotá, solo el 17 % de los colombianos confía en el sector privado. Lo más lamentable es que el 32 % sostiene que no confía para nada en los empresarios y un 26 % confía poco. Las imágenes de empresarios envueltos en actos de corrupción no han ayudado a tener una mejor cifra.

Así mismo, el discurso de algunos sectores políticos, que ataca a la fracción empresarial como un explotador de la fuerza de trabajo, se suma a la desazón de los ciudadanos. Las generalizaciones son peligrosas. En este caso, un puñado de malos empresarios y una pésima publicidad han perjudicado a todos los que se enfrentan a los retos mencionados.

No hay que olvidar que el sector empresarial genera empleos y crea valor en toda la economía. Sin él, la sociedad sería muy diferente a la que conocemos. Es por esto que se deben mejorar las condiciones para facilitar y fomentar el desarrollo y el crecimiento empresarial.

Lejos de desconfiar de los empresarios, se deberían cerrar filas en torno a estos espartanos criollos, cuyos esfuerzos repercuten en la economía. Esto no quiere decir que no se deba hacer un control social sobre el sector empresarial. Se trata de proteger a aquellos que, transitando el camino de la legalidad y las buenas prácticas, benefician a todo el país.

Por: Juan José Escobar Jaramillo
Editor en jefe

Contenido publicado en la edición «300 Empresas Platinum» de La Nota Económica

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.