La virtud de la relación entre lo público y lo privado

0
Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Hace unas semanas el Banco Mundial (BM) reveló que, en 2018, Colombia fue el tercer país más competitivo en asociaciones público-privadas (APP) entre 135 economías -superado solo por Reino Unido y Australia-. El honroso lugar fue producto de un buen desempeño en frentes como el marco regulatorio e institucional alrededor de las APP, en el cual están involucradas autoridades competentes y adecuadamente financiadas.

Asimismo, al seguir los lineamientos de la OCDE, uno de los elementos dentro del proceso de las APP es el criterio de selección a partir del valor obtenido del proyecto por el dinero invertido, un ítem que se destaca en el caso colombiano. Finalmente, la minimización de los riesgos por medio de un proceso presupuestario transparente es otro factor que eleva la calificación del país en el escalafón.

La importancia de este reconocimiento radica en la confianza que esto genera para continuar desarrollando proyectos de alto impacto económico y social por medio de estas figuras. Y es que, de acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el país tiene cerca de $342 billones en necesidades de infraestructura -un poco más del 25% del PIB de 2017-, de los cuales el 33,6% -unos $115,1 billones- puede apalancarse con recursos privados.

-Publicidad-

Entonces, de ponerse en marcha solo estas APP, sería posible suplir el 36% de las necesidades en el sector transporte, el 35% de las de acueductos y alcantarillados, el 35% de infraestructura energética y el 38% en el sector carcelario. Esto implicaría un avance sumamente relevante para el desarrollo del país y su competitividad -que, entre otras cosas, según las más recientes cifras del World Competitiveness Center, Colombia ha venido retrocediendo en los últimos años-.

Adicionalmente, hay que destacar que la correcta aplicación de esquema de las APP ha generado ahorros de $6,8 billones, lo que también es una buena noticia en un momento en el que las finanzas públicas están en cuidados intensivos.

Ahora bien, teniendo en cuenta las buenas prácticas que hasta el momento se han conseguido en el país, las recomendaciones de los organismos multilaterales apuntan a llevar este sistema de APP a ámbitos regionales y locales. Sin embargo, para que en estos se den buenos resultados, es necesario fortalecer la institucionalidad en ellos, lo cual, si nos remontamos a la historia reciente de algunas regiones y ciudades, parece ser una labor titánica.

Así, pues, el llamado es a regular el marco fiscal APP territorial, con el cual será posible dar un uso correcto a las vigencias futuras, regalías y demás transferencias que se puedan llegar a dar a las regiones. En la misma vía deben implementarse guías de buenas prácticas y capacitaciones para que las entidades subnacionales envueltas en las APP fortalezcan su institucionalidad y sean garantes de todo el proceso.

Por último, es necesario que los proyectos de APP estén en coordinación con los Planes de Ordenamiento Territorial (POT), con lo cual será posible elevar la eficiencia de las inversiones y reducir los tiempos de ejecución. En definitiva, lo que se requiere es integrar correctamente -y con total transparencia- lo público con lo privado.

Por: Juan José Escobar
Editor en jefe

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
-Publicidad-