Los espacios de coworking pueden aumentar la productividad de las personas

0
Imagen: Pixabay.
Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

No hay duda de que la transformación digital llegó para revolucionar todo. De su influencia hacia el cambio no se salva nada ni nadie. Es así como la fuerza laboral ha evolucionado y escogido otros ritmos de trabajo a los que el empresariado ha tenido que adaptarse e inventar nuevas soluciones acordes a sus gustos.

La tendencia del trabajo remoto y a prestar servicios a diferentes organizaciones desde cualquier lugar del mundo ha puesto de moda conceptos como nómadas digitales, freelancers, part time o smart working, que cumplen con dos características fundamentales del siglo XXI: tecnología y flexibilidad.

Estas nuevas formas de trabajo no solo han impactado los organigramas y las estrategias internas de las compañías, sino que han sido transversales al turismo y a la construcción, dos sectores representativos de la economía que han ideado nuevas soluciones para este tipo de profesionales, como es el caso de los espacios de coworking.

-Publicidad-

Aunque este término empezó a usarse a finales de los años 90,  gracias al diseñador de videojuegos Bernie DeKoven, quien lo utilizó para describir el trabajo colaborativo a través de ordenadores, fue hasta 2005 que el programador Brad Neuberg abrió, de forma oficial, el primero de estos espacios en el mundo. Consistía en un lugar, ubicado en San Francisco, California, sin fines de lucro, que ofrecía ocho mesas dos días a la semana, wifi, almuerzos compartidos, descansos para meditación, masajes y paseos en bicicleta.

Cabe resaltar que antes de ese punto de partida hubo otros ‘pinitos’ similares en Europa y Estados Unidos que contribuyeron al impulso del coworking, que hoy se consolida como una de las mayores tendencias en espacios alrededor del mundo. Su auge y potencial económico son innegables.

Entre 2015 y 2018 el número de estos espacios tuvo un crecimiento del 113 % en todo el mundo y se calcula que en 2022 habrá 25.968 lugares destinados a estos fines, según las estimaciones de la organización Coworking Resources.

En este aspecto, Europa y Norteamérica llevan la delantera. En Londres se abre uno cada cinco días, en Nueva York cada siete y en Toronto cada trece, lo cual demuestra la gran acogida que tiene esta industria en las metrópolis.

América Latina y específicamente Colombia no se quedan atrás, se dejaron contagiar del boom de los espacios de trabajo flexible. A raíz de esto, aterrizaron varias compañías en la región y surgieron otras para competir con sus servicios en ese mercado. WeWork, Impact Hub, Workspot, Spaces, Regus, Atom House, Tinkko, Owlo Space y Selina son algunos de los nombres que salen a flote al hablar de coworking en Colombia.

Solo para dimensionar el alcance de este fenómeno en el país, vale la pena mencionar el caso del startup estadounidense WeWork, que desembarcó en Colombia en el tercer trimestre de 2017 con un edificio en la calle 93. Hoy cuenta con seis edificios en la capital, uno en Medellín y tiene planes de seguir abriendo nuevos espacios, entre los que se destaca uno Barranquilla, el cual será inaugurado el 1 de noviembre de este año.

Ahora bien, gracias al auge del coworking en todo el mundo, no solo los freelancers, trabajadores independientes y emprendedores se han sumado a su idea. Las grandes y tradicionales empresas también han optado por involucrarse en esta tendencia e innovar en sus esquemas de trabajo con el objetivo de incrementar los niveles de motivación y la productividad laboral.

Está demostrado que existen varias ventajas de los espacios de coworking en el desempeño laboral. Una investigación de Deskmag y Deskwanted evidenció que este tipo de lugares tienen un impacto positivo en aspectos como la productividad, la creatividad y los negocios.

Según este estudio, el 74 % de las personas que empezaron a trabajar en espacios de coworking evidenció un aumento en la productividad, el 86 % consiguió una red de negocios más grande, más del 60 % siente que incrementó su creatividad y más del 33 % reportó un aumento en los ingresos.

Entre las razones que explican la influencia positiva del coworking se encuentra la oportunidad de hacer nuevos contactos, que no solo aumenta la red social de cada persona, sino que se traduce en posibles clientes, proveedores o reclutadores.

Al tratarse de espacios con diseños amplios, bonitos, auténticos y que promueven la autonomía y el trabajo en equipo, las personas tienden a sentirse más cómodas y felices. Esta motivación repercute, automáticamente, en el desarrollo de las actividades.

Esta tendencia tiene un abanico de ventajas para las personas que trabajan por cuenta propia y para las empresas que, con las modalidades de trabajo actuales, buscan crecer de forma sostenible. En este sentido, la reducción de costos de arrendamiento o mantenimiento y la atracción y retención del talento idóneo se convierten en dos de sus mejores aliados para lograrlo.

 

Artículo publicado en la edición «Construcción» de La Nota Económica.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
-Publicidad-