• La investigación realizada por Ceinfes, permitió identificar tendencias significativas sobre el impacto de la IA en procesos de aprendizaje. Además, constituye una primera fase exploratoria dado que se busca ampliar la experiencia a más población joven en etapa escolar.
• La inteligencia artificial mejoró el desempeño académico hasta en 20 puntos porcentuales entre estudiantes con habilidades previas sólidas; sin embargo, los resultados evidencian que su impacto depende de la autonomía, el pensamiento crítico y la capacidad de comprender y aplicar la información generada.
Un análisis realizado por Ceinfes a partir de retos académicos y pruebas escritas aplicadas a estudiantes de grados 5°, 7°, 9° y 11° permitió identificar cómo cambia el desempeño escolar cuando los estudiantes trabajan con apoyo de inteligencia artificial (IA) frente a quienes desarrollan las actividades sin estas herramientas.
La investigación contó con la participación de más de 500 estudiantes entre los 8 y 16 años y evaluó competencias en Lenguaje y Matemáticas mediante pruebas escritas, retos contextualizados y observaciones de aula. Para ello, se conformaron grupos control y grupos experimentales que resolvieron actividades equivalentes con y sin apoyo de inteligencia artificial.
Los resultados muestran que la IA genera beneficios académicos, especialmente en actividades relacionadas con organización de información, producción textual y estructuración de respuestas.
En Lenguaje, los grupos que utilizaron IA lograron ventajas de hasta 10 puntos porcentuales frente a quienes trabajaron sin esta herramienta. “Las mejoras se concentraron en coherencia textual, organización de párrafos, claridad argumentativa y uso adecuado de conectores. En Matemáticas también se observaron resultados favorables, aunque con diferencias menos pronunciadas, debido a que el razonamiento profundo continúa dependiendo de habilidades cognitivas previas”. Afirma Andrea Buitrago, Gestora de Proyectos en Ceinfes
Las brechas aumentan a medida que avanza la escolaridad
El estudio evidenció que mientras los estudiantes con habilidades académicas consolidadas lograron potenciar significativamente sus resultados, aquellos con vacíos conceptuales mantuvieron dificultades similares incluso utilizando herramientas tecnológicas. En grados superiores se identificaron diferencias de hasta 20 puntos porcentuales entre equipos, evidenciando que la IA amplifica capacidades existentes, pero no corrige automáticamente debilidades de aprendizaje.
Buitrago explica que el análisis evidenció que grado 11° obtuvo los mejores resultados generales, mientras que grado 7° registró el desempeño más bajo de toda la muestra con aproximadamente 44,7%, reflejando una etapa crítica de transición académica.
Aunque la mayoría de los estudiantes manifestó conocer herramientas de inteligencia artificial, su uso fue muy diverso. Algunos, las utilizaron para generar ideas, verificar información y fortalecer sus respuestas, mientras que otros copiaron directamente los resultados producidos por la herramienta sin analizarlos. En este contexto, los resultados muestran una eficiencia de 60% a 85% en grupos que se apoyan con IA, es decir, no logran una completa apropiación del aprendizaje.
El grupo de investigación Ceinfes, identificó que el verdadero factor diferenciador no fue el acceso a la IA, sino habilidades como la lectura de instrucciones, la concentración, la capacidad de formular preguntas pertinentes, la validación de información y el pensamiento crítico.
Ahora bien, el reto para el sistema educativo de acuerdo con los resultados de este estudio sugiere que “la incorporación de inteligencia artificial en la educación debe estar acompañada por transformaciones pedagógicas que fortalezcan la autonomía, el pensamiento crítico y las habilidades de razonamiento”. Señala Andrea Buitrago, Gestora de Proyectos en Ceinfes
Así mismo, la investigación recomienda enseñar el uso crítico de la IA, fortalecer las competencias matemáticas, diseñar evaluaciones centradas en la argumentación y promover ambientes donde la tecnología funcione como apoyo y no como sustituto del aprendizaje.
El estudio de Ceinfes es concluyente, el futuro de la educación no dependerá únicamente del acceso a la inteligencia artificial, sino de la capacidad de las personas para pensar críticamente, interpretar información y utilizar la tecnología de forma consciente y estratégica.
Te invitamos a conectarte el próximo 30 de julio a nuestro evento virtual Padres 4.0, transmitido a través de nuestro canal de YouTube, para conocer los principales hallazgos y reflexiones que deja esta investigación, y participar en una conversación enriquecedora junto a nuestros ponentes sobre los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial en los entornos académicos.