Foto: María Luisa Escolar, directora de Claro Empresas.
La transformación digital en Colombia avanza a un ritmo cada vez más acelerado. Tecnologías como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT) y el blockchain están redefiniendo la forma en que operan las empresas, optimizan sus procesos y se relacionan con sus clientes. Sin embargo, este desarrollo trae consigo un desafío creciente: la protección de los activos digitales en un entorno cada vez
más expuesto y sofisticado.
A medida que las organizaciones adoptan nuevas herramientas digitales y migran sus operaciones a
infraestructuras conectadas, la superficie de ataque se amplía. Hoy, la ciberseguridad dejó de ser un tema
exclusivamente tecnológico para convertirse en un elemento estratégico del negocio. La continuidad operativa, la confianza de los clientes y la reputación de las compañías dependen, en gran medida, de su capacidad para anticipar, detectar y mitigar riesgos.
Bajo este panorama, Colombia enfrenta el reto de fortalecer sus capacidades en ciberseguridad, no solo desde la inversión en tecnología, sino también desde la formación de talento especializado y la adopción de buenas prácticas. Las empresas deben avanzar hacia modelos integrales que combinen monitoreo permanente, análisis de información en tiempo real y protocolos de respuesta claros frente a incidentes. Al mismo tiempo, la conversación ya no puede centrarse únicamente en la protección, sino en la capacidad de las organizaciones para adaptarse, recuperarse y seguir operando frente a escenarios cada vez más complejos.
“Hoy más que nunca, la ciberseguridad debe ser vista como un habilitador de la transformación digital. No se trata solo de proteger la información, sino de garantizar la confianza que permite a las empresas innovar, crecer y avanzar en su evolución digital de manera resiliente”, señala María Luisa Escolar, directora de Claro Empresas.
En este contexto, Claro fortaleció su apuesta por la ciberseguridad en Colombia con el lanzamiento de su
Centro de Operaciones de Ciberseguridad (CSOC), como respuesta a un entorno cada vez más complejo. Hoy, uno de los principales desafíos para las organizaciones no es incorporar más tecnología, sino gestionar de manera eficiente ecosistemas construidos a partir de múltiples herramientas, plataformas y soluciones implementadas en distintos momentos. El CSOC busca precisamente simplificar esa complejidad, brindando una visión integrada de la seguridad que permita a las empresas tomar mejores
decisiones, responder de manera más ágil ante incidentes y fortalecer su resiliencia operativa. Más que una solución puntual, representa un modelo de operación que combina tecnología, analítica avanzada y talento especializado para proteger la información crítica de las organizaciones.
“Las mejores prácticas en ciberseguridad también pasan por construir organizaciones más resilientes. La sensibilización de los colaboradores, la actualización constante de los sistemas y la implementación de políticas claras son tan relevantes como la tecnología misma. El objetivo no es tener más herramientas, sino lograr que la seguridad sea entendible para el negocio, funcione en el día a día y contribuya a la continuidad de las operaciones”, destacó la directiva de Claro Empresas.
Colombia tiene una oportunidad importante de consolidar su ecosistema digital, pero esto solo será posible si la seguridad avanza al mismo ritmo que la innovación. En un escenario donde las amenazas evolucionan constantemente y la complejidad tecnológica aumenta, la resiliencia se convierte en un factor diferencial para las organizaciones. Proteger los activos digitales ya no es una opción: es una
condición indispensable para construir confianza, garantizar la continuidad de los negocios y asegurar un crecimiento sostenible en la economía digital.