Según datos del McKinsey Design Index, las empresas líderes en diseño de marca superan los ingresos de su competencia en un 32%. A partir de esta relación entre diseño y negocio, una colombiana desarrolló una metodología que combina estrategia, experiencia del usuario e inteligencia artificial para convertir sitios web, anuncios y marcas en activos orientados a mejorar las conversiones.
El diseño es uno de los factores que más influye en la percepción y la decisión de compra de los consumidores. Según WebFX, el 75% de las personas juzga la credibilidad de un negocio por su diseño y experiencia visual, eso significa que, antes de que alguien lea o explore los productos o servicios, ya se está formando una opinión basada únicamente en cómo se ve la marca. Pese a ello, muchas empresas todavía subestiman la importancia del diseño dentro de su estrategia comercial, dejando de lado elementos que orientan la decisión de compra, como la experiencia del usuario, la organización de la información y la claridad del mensaje.
Con el objetivo de cerrar esa brecha, la empresaria colombiana Laura Blago desarrolló una metodología denominada Diseño Conversional, un modelo que combina estrategia de marca, experiencia del usuario, inteligencia artificial y comunicación para orientar cada elemento visual hacia un mismo objetivo: aumentar las conversiones. A través de este enfoque ha capacitado a más de 5.200 emprendedores, profesionales y dueños de negocios de Colombia, Estados Unidos, México, Argentina, Chile, Ecuador, República Dominicana, Costa Rica, Puerto Rico, Perú, El Salvador, Canadá, Paraguay, España y Guatemala, en la construcción de su identidad visual y sus canales digitales.
«El diseño no es bonito o feo; el diseño vende o no vende. Muchas empresas crean páginas web, anuncios o tiendas virtuales pensando en lo que les gusta a sus dueños y no en la experiencia del cliente. Cuando el usuario no entiende rápidamente qué ofrece una marca o qué debe hacer, las posibilidades de compra disminuyen», explica la especialista.
Según Laura Blago, el Diseño Conversional parte de cinco componentes que deben funcionar de manera integrada: la construcción de una marca que transmita confianza; anuncios dirigidos al público adecuado; una presentación clara del producto; páginas web que conduzcan al usuario hacia una acción concreta; y una experiencia posterior a la compra que incentive nuevas adquisiciones y recomendaciones. La intención es reducir la fricción durante el proceso de compra para que el consumidor encuentre con facilidad la información que necesita y complete la conversión.
La inteligencia artificial también ocupa un lugar central dentro de esta metodología. De acuerdo con Blago, estas herramientas permiten que pequeñas y medianas empresas produzcan imágenes, videos, anuncios, páginas web e incluso automaticen procesos de atención sin realizar grandes inversiones. Sin embargo, considera que el verdadero diferencial no está en la tecnología, sino en la forma en que se utiliza para construir experiencias de compra.
«Hoy cualquier emprendedor puede acceder a herramientas de inteligencia artificial. El reto ya no es crear contenido, sino darle una dirección para que cada pieza ayude a vender. La IA pone las herramientas al alcance de todos, pero la estrategia es la que convierte ese esfuerzo en resultados», afirma.
De acuerdo con Laura Blago, la democratización de la inteligencia artificial está reduciendo las barreras de entrada para miles de pequeños negocios que antes no podían acceder a servicios especializados de diseño. Su apuesta consiste en que empresarios sin conocimientos técnicos puedan construir marcas más competitivas mediante estrategias enfocadas en la conversión y no únicamente en la apariencia visual.