Para la época de mayor consumo, tecnologías de crédito digital integradas en comercios buscan aumentar el tiquete promedio y responder a la demanda de liquidez de los compradores en Colombia.
La preparación del comercio minorista en Colombia para afrontar jornadas de alta demanda como Black Friday, compras navideñas y promociones de fin de año se concentra en la optimización de los canales de cobro y financiación. Durante este periodo de alta rotación de inventarios, los sistemas que permiten a los establecimientos originar y administrar sus propios créditos digitales proyectan un crecimiento de entre el 20 % y el 30 % en comparación con periodos ordinarios, según estimaciones de la fintech LeanCore.
El dinamismo de esta modalidad responde a los patrones de consumo durante el último bimestre, pues según cifras de Fenalco, las compras a cuotas en categorías de alto valor como tecnología, electrodomésticos, moda, hogar y movilidad registran incrementos de entre el 30 % y el 60 % durante noviembre y diciembre. Ante esta concentración de la demanda, la plataforma de LeanCore permite a los comercios estructurar su propia infraestructura de financiamiento y utilizarla como una herramienta directa de conversión, incrementando la capacidad de compra del usuario en el punto de pago y eliminando los intermediarios financieros tradicionales.
La tecnología opera con un core bancario que cubre de forma integral todo el flujo de crédito en tres etapas: originación digital con motor de decisión y validación de identidad, administración de cartera y recaudo automatizado. Esta plataforma se integra con sistemas POS, ERP, herramientas contables, e-commerce y pasarelas de pago, permitiendo que empresas del sector retail ejecuten este modelo sin afrontar los costos ni la complejidad de desarrollar software propio.
El software de la compañía automatiza el ciclo crediticio mediante algoritmos de validación de identidad, evaluación de riesgo en tiempo real y asignación instantánea de cupos. En la práctica, aporta cuatro beneficios directos a la operación comercial: reduce los tiempos de aprobación a pocos minutos mediante análisis de riesgo en tiempo real; optimiza la cobranza a través de recordatorios y pasarelas digitales; minimiza los errores humanos al entregar datos precisos para mitigar el riesgo de cartera; y disminuye la inversión al evitar la contratación de desarrolladores internos y la gestión de infraestructura propia en la nube.
Lucas Flórez, CEO de LeanCore, explica que el financiamiento propio en el comercio minorista representa una capacidad operativa decisiva para las empresas con flujos constantes de clientes. “Las empresas que ya cuentan con usuarios recurrentes, canales de venta activos y datos transaccionales tienen la oportunidad de ofrecer crédito de forma digital, responsable y escalable. El crédito propio no debe verse solo como un medio de pago, sino como un mecanismo para incrementar ventas, conocer los hábitos del consumidor y generar nuevas fuentes de ingresos”, señala el directivo.
La implementación de esta infraestructura tecnológica en una empresa toma entre 8 y 12 semanas, dependiendo de la complejidad de las reglas de riesgo, las políticas del negocio y el nivel de integración con los sistemas POS o de e-commerce existentes. Por esta razón, la adopción anticipada del sistema resulta determinante para garantizar que la plataforma se encuentre plenamente operativa antes del inicio del pico comercial de fin de año.
En un entorno caracterizado por restricciones en la liquidez inmediata de los hogares, la integración de crédito directo bajo modelos digitales facilita el acceso a productos de mayor ticket y maximiza la tasa de conversión en las fechas de mayor movimiento comercial en Colombia.