PERMODA LTDA, propietaria de la marca KOAJ, salió al paso de las informaciones que vincularon a la compañía con un proceso de extinción de dominio relacionado con la cadena Lili Pink. La empresa precisó que no ha sido vinculada como investigada ni figura como sujeto procesal dentro de ese proceso.
Según el comunicado emitido este 21 de septiembre, los delitos que originan la investigación (lavado de activos, enriquecimiento ilícito y contrabando) se relacionan con una presunta estructura ajena a la operación comercial de PERMODA. La compañía insistió en que su relación con los inmuebles mencionados en las publicaciones recientes es exclusivamente contractual.
Los locales de KOAJ ubicados en los sectores de Unicentro y Toberín, en Bogotá, son ocupados por PERMODA en calidad de arrendataria, mediante contratos vigentes desde 2018 y 2020, años antes de los hechos que hoy se investigan. La medida cautelar impuesta por las autoridades recae sobre los inmuebles y no sobre la sociedad PERMODA ni sobre la marca KOAJ.
“Nuestro compromiso con la legalidad, la transparencia y el cumplimiento de todas las normas aplicables es y seguirá siendo un pilar de la manera en que operamos”, señaló la compañía en su comunicado, en el que también expresó respeto por la labor de la justicia y confirmó que continúa con su operación de manera normal.
PERMODA reiteró que actúa con apego estricto a la ley y que el cumplimiento normativo es un principio central de su operación. La compañía atendió las inquietudes generadas por la difusión de la noticia y busca despejar cualquier asociación indebida entre su nombre y los hechos que actualmente investiga la Fiscalía General de la Nación.
