- De acuerdo con datos de GLOBOCAN (IARC), cada año se registran cerca de 19 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo.
- En América Latina la cifra ronda 1,5 millones, y en Colombia se estiman aproximadamente 115.000 nuevos casos anuales. Dentro de ellos, el cáncer de mama ocupa un lugar prioritario en salud pública.
El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales retos de salud pública en el país. De acuerdo con estimaciones internacionales, Colombia registra cerca de 115.000 nuevos casos de cáncer al año, y alrededor de 15.500 corresponden a cáncer de mama. Las proyecciones indican que esta cifra podría duplicarse hacia 2040, lo que plantea un desafío creciente para el sistema de salud en términos de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.
En este contexto, especialistas coinciden en que la detección temprana y la precisión diagnóstica son determinantes tanto para mejorar la supervivencia como para reducir la carga económica y emocional asociada a la enfermedad.
Uno de los momentos más críticos en la ruta de atención del cáncer de mama es la biopsia. Este procedimiento consiste en la extracción de una muestra de tejido del seno, que posteriormente es analizada por médicos patólogos para determinar si las células son benignas o malignas.
Según datos del Ministerio de Salud y Protección Social correspondientes a 2020, el 57 % de las biopsias realizadas resultaron benignas y el 32 % malignas. Sin embargo, un 11 % de los casos fueron catalogados como indeterminados, es decir, no fue posible establecer con claridad si el tejido era sano o canceroso.
Un resultado incierto en una biopsia puede generar nuevos procedimientos, retrasos en el tratamiento y una carga emocional significativa para la paciente y su familia, además de mayores costos para el sistema. Una ruta diagnóstica imprecisa o apoyada en tecnologías inadecuadas puede elevar el costo total de la atención en estados avanzados hasta cifras que oscilan entre 23,5 millones y cerca de 515 millones de pesos, según estimaciones actualizadas a 2025 con base en la guía nacional de práctica clínica.
En los últimos años, el país ha incorporado tecnologías como la biopsia asistida por vacío y sistemas de marcación mamaria que buscan optimizar la obtención de tejido y mejorar la precisión diagnóstica. De acuerdo con Ómar Gómez, Gerente de Unidad de Negocio de Intervencionismo de BD, empresa líder en tecnología médica “contar con herramientas que permitan obtener muestras más representativas desde el inicio puede marcar la diferencia en la toma de decisiones clínicas y en la experiencia de la paciente. Un diagnóstico claro y oportuno es el primer paso para una atención adecuada”.
Por otro lado, aún pasando por el diagnóstico y tratamiento, el abordaje integral del cáncer de mama continúa. La reconstrucción mamaria forma parte de la rehabilitación integral de las pacientes, reconocida en el país como un componente esencial del proceso de recuperación
La pérdida o alteración significativa del seno puede impactar profundamente la autoestima, la percepción de identidad y la vida social y de pareja. Por ello, los avances médicos en reconstrucción han cobrado relevancia en los últimos años.
Actualmente existen soluciones de soporte bioabsorbibles que refuerzan el tejido blando durante la cirugía reconstructiva, ofreciendo mayor estabilidad y durabilidad en los resultados. Entre estos desarrollos se encuentra GalaFLEX, una malla utilizada en cirugía mamaria que actúa como soporte interno temporal que se integra naturalmente en el cuerpo, lo que se traduce en una recuperación más cómoda.
Según especialistas, este tipo de tecnologías puede reducir complicaciones asociadas a la malposición del implante o a la pérdida de soporte con el tiempo, además de contribuir a una recuperación más cómoda y a mejores resultados estéticos a largo plazo.
“Hablar de innovación en cáncer de mama implica pensar en todo el recorrido de la paciente: desde el diagnóstico hasta su recuperación integral. La tecnología debe estar al servicio de decisiones clínicas más precisas y de una mejor calidad de vida”, agregó Rogerio Sperb, director general de BD para Hub Andino.
El cáncer de mama no solo exige tratar la enfermedad, sino garantizar rutas de atención más claras, diagnósticos certeros y procesos de recuperación que permitan a las mujeres retomar su vida con bienestar físico y emocional.