El cáncer ya no se aborda como una sola enfermedad. En Colombia, los avances en genética están permitiendo identificar múltiples tipos de tumores dentro de un mismo diagnóstico, cambiando de manera decisiva las opciones de tratamiento y dando a los pacientes, alternativas más precisas y efectivas desde el momento en que reciben la noticia.
En Colombia, recibir un diagnóstico de cáncer sigue siendo una de las noticias más difíciles para cualquier persona y su familia. Sin embargo, hoy el pronóstico es más esperanzador gracias a los avances en materia de diagnóstico a través de la medicina de precisión y los análisis genéticos están cambiando la manera en que se enfrenta esta enfermedad. Estas herramientas permiten identificar las características específicas de cada paciente y de cada tumor, abriendo la puerta a tratamientos personalizados, más efectivos y con menos efectos secundarios.
En este contexto, el doctor Andrés Felipe Aristizabal, Ph.D. en genética y director de Investigaciones y Enlace Médico de la Fundación para la Investigación Clínica y Molecular Aplicada del Cáncer, FICMAC, señala que hoy la medicina de precisión permite dejar atrás el enfoque tradicional del cáncer y entender cada tumor como único. “Conocer el perfil genético del tumor no solo empodera al paciente, sino que permite elegir tratamientos más efectivos desde el inicio, evitando terapias innecesarias y mejorando los resultados clínicos.”
De acuerdo con la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, esta enfermedad se mantiene como uno de los mayores retos de salud pública a nivel mundial, con un aumento sostenido en el número de casos en las próximas décadas. En el país, según el Instituto Nacional de Cancerología, se registran más de 100.000 nuevos casos cada año y más de 33.000 muertes, lo que lo convierte en la segunda causa de fallecimiento en el país.
En Colombia, organizaciones como FICMAC, que cumple 18 años de trabajo, han insistido en un mensaje clave, el cáncer no debe entenderse como una enfermedad terminal, sino como una condición que, con información y acceso oportuno, puede tratarse de forma más efectiva y con mejor calidad de vida.
Además, la genética ha demostrado ser clave no solo en el tratamiento, sino también en la prevención. Detectar a tiempo ciertas predisposiciones puede ayudar a anticiparse a la enfermedad o a diagnosticarla en etapas más tempranas, cuando las probabilidades de éxito son mayores.
En línea con esto, la doctora Pilar Archila, médica patóloga de FICMAC, explica que comprender la biología del tumor es fundamental para definir el tratamiento adecuado. “Aunque hablamos de cáncer como una sola enfermedad, en realidad es un grupo muy amplio de enfermedades. Incluso dentro de un mismo órgano existen distintos subtipos, cada uno con comportamientos y tratamientos diferentes. Por eso es clave entender que cada paciente puede requerir un manejo específico y no un tratamiento general”.
Aunque muchas personas aún no lo saben, Colombia ya cuenta con estas capacidades. Existen pruebas, tecnologías y respaldo científico que cumplen con altos estándares médicos y que permiten tomar decisiones más informadas en el manejo del cáncer.
El desafío continúa siendo que esta información llegue de manera oportuna a pacientes y cuidadores. Conocer las opciones disponibles puede contribuir a una mejor toma de decisiones a lo largo del proceso de la enfermedad.
Asimismo, Aristizabal destaca que el diagnóstico temprano apoyado en genética y el uso de inteligencia artificial están transformando el pronóstico de la enfermedad. “Hoy podemos tomar decisiones con mayor rapidez y precisión, lo que se traduce en más tiempo, mejor calidad de vida y un control de la enfermedad que hace dos décadas era impensable”.
Hoy, hablar de cáncer también implica reconocer los avances que se han logrado y la importancia de enfrentar el diagnóstico con información clara, respaldo científico y un acompañamiento adecuado.