Cifras de Berlitz Colombia revelan que el 92 % de los profesionales del país prioriza el inglés para fortalecer su perfil laboral, seguido por otros idiomas como alemán, francés y portugués.
Dominar un segundo idioma se ha convertido en una herramienta clave para acceder a mejores oportunidades, aspirar a cargos de mayor responsabilidad y adaptarse a los cambios del entorno productivo. En Colombia, esta tendencia se consolida con fuerza.
De acuerdo con datos de Berlitz Colombia, centro con 148 años de trayectoria y referente mundial en la enseñanza de idiomas con presencia en más de 70 países, el interés por aprender idiomas entre profesionales del país está claramente liderado por el inglés, que concentra un 92 % de las preferencias. Muy por detrás se ubican lenguas como alemán, francés, portugués y español, que en conjunto alcanzan un 7 %, mientras que otros idiomas que enseña el Centro representan apenas un 1 %.
Este comportamiento refleja una realidad del mercado laboral colombiano: el inglés continúa siendo una habilidad prácticamente indispensable en sectores como tecnología, servicios, comercio exterior y multinacionales, donde la comunicación con equipos internacionales es cada vez más frecuente. “El dominio de un segundo idioma, especialmente el inglés, ya no es un valor agregado, sino una competencia base para muchos profesionales que buscan crecer o mantenerse vigentes en el mercado laboral”, explica Catalina Acero, Country Manager de Berlitz Colombia.
En un contexto marcado por la transformación digital, la automatización y la necesidad de reconversión laboral, aprender idiomas también se posiciona como una estrategia para ampliar horizontes. No solo permite acceder a mejores empleos, sino también facilita la movilidad laboral, el trabajo remoto y la posibilidad de integrarse a equipos globales.
Además, el interés por idiomas distintos al inglés —aunque menor— da cuenta de nichos específicos en crecimiento. Lenguas como el alemán o el portugués, por ejemplo, están asociadas a oportunidades en industrias como la ingeniería, la manufactura y el comercio regional, mientras que el francés mantiene relevancia en ámbitos diplomáticos y académicos.
Para la experta, este escenario confirma que la formación continua es una de las principales herramientas para enfrentar la incertidumbre laboral. En ese sentido, el aprendizaje de idiomas aparece como una inversión estratégica, especialmente en fechas como el Día del Trabajo, que invitan a reflexionar sobre el presente y futuro del empleo.
“El aprendizaje de idiomas abre puertas, pero también entrega herramientas concretas para adaptarse a un entorno laboral cambiante. Hoy, más que nunca, la capacidad de comunicarse en distintos idiomas marca una diferencia real en la trayectoria profesional”, concluye Acero.