El denim se transforma con tecnologías que buscan mayor comodidad y procesos menos intensivos en agua, mientras las marcas compiten desde su propio ADN.
El denim dejó de ser únicamente una prenda asociada al trabajo para convertirse en un laboratorio de innovación donde las marcas exploran nuevos materiales, tecnologías y procesos de producción. En ese camino, uno de los principales desafíos está en reducir el impacto ambiental de los lavados, un frente en el que algunas compañías ya desarrollan alternativas que disminuyen de manera significativa el uso de agua.
Marcela Gómez, vocera de tendencias de Pilatos, explica que hablar de tendencias en moda resulta demasiado amplio y que, en el caso de las marcas que hacen parte de la tienda multimarca, el denim permite identificar con mayor claridad cómo cada firma construye su propuesta a partir de su propio ADN. Para ella, mientras algunas compañías se concentran en los procesos de lavandería, otras apuestan por la tecnología aplicada a las telas o por la funcionalidad.
Uno de los casos que destaca es el de la marca GIRBAUD, a la que atribuye una larga trayectoria en innovación dentro de los procesos de lavandería. Gómez señala que el tradicional Stone Wash, desarrollado hace décadas mediante el uso de piedra pómez, permitió transformar una tela originalmente rígida y asociada a la ropa de trabajo en una prenda más cómoda y comercial. Sin embargo, ese tipo de procesos también abrió el debate sobre el consumo de recursos en la industria.
Según la vocera, un jean puede requerir cerca de 52 galones de agua en determinados procesos de lavado. Frente a ese escenario, la marca desarrolló Watt Wash, una alternativa basada en láser que, de acuerdo con Gómez, puede ahorrar hasta 97,5% del agua utilizada en el proceso. La evolución muestra cómo la innovación en el denim empieza a concentrarse no solo en la apariencia final de la prenda, sino también en la manera en que esta se fabrica.
La tecnología también aparece como uno de los ejes de otras marcas. Gómez destaca a Replay por el desarrollo de telas orientadas al confort y la adaptación al cuerpo. Entre sus propuestas menciona Hyperflex, un tejido que permite elongación horizontal y vertical y busca recuperar su forma, además de incorporar materiales como Lyocell o Tencel para aportar suavidad y caída.
La innovación, sin embargo, no se limita a los materiales. Para la vocera, otra característica que está ganando peso es la funcionalidad. Cita desarrollos que buscan mejorar la ergonomía de los bolsillos, eliminar costuras mediante procesos de fusión con láser o incluso extender el concepto de sostenibilidad a elementos como las etiquetas de las prendas.
En paralelo, el mercado también muestra una mayor diversidad de propuestas. Mientras Diesel mantiene una identidad asociada a la exploración de procesos, Superdry concentra buena parte de su diferenciación en gráficos, estampados, bordados y detalles constructivos. New Balance, por su parte, ha encontrado espacio en consumidores que buscan combinar
comodidad, actividad y una estética más cercana a la moda cotidiana. La lectura de Pilatos apunta así a un cambio en la industria. La tendencia ya no estaría determinada únicamente por el color o la silueta de una temporada, sino por la capacidad de las marcas para desarrollar productos que respondan a nuevas exigencias de comodidad, funcionalidad, tecnología y sostenibilidad.
97,5% de ahorro de agua plantea Watt Wash en el lavado del denim
La tecnología láser gana espacio como alternativa para transformar los procesos de lavandería del denim y reducir su consumo de agua, según Marcela Gómez, vocera de tendencias de Pilatos.