Nicolás Vargas, Country Manager de Truecaller para Colombia y experto en telecomunicaciones.
Hay una escena que millones de colombianos conocen: suena el teléfono, aparece un número desconocido y comienza una negociación silenciosa. ¿Contesto? ¿Será el banco? ¿Será una estafa? ¿Será alguien que realmente necesita localizarme? En cuestión de segundos, el usuario debe tomar una decisión con información limitada.
El problema no es la llamada en sí, sino el amplio volumen de comunicaciones no deseadas que puede recibir una misma persona. Para poner esta problemática en perspectiva, compartiendo este dato: durante 2025, Truecaller identificó más de 16.630 millones de llamadas spam en Colombia, cerca de 1.390 millones mensuales. La cifra representa un aumento aproximado del 70 % respecto de 2024.
La Resolución 8308 de 2026 pone en evidencia que la seguridad de las comunicaciones no puede depender exclusivamente del usuario. Por esta razón, la Comisión de Regulación de Comunicaciones estableció medidas para que los operadores analicen comportamientos atípicos, identifiquen llamadas comerciales, bloqueen números irregulares y verifiquen determinados mensajes empresariales.
El cambio más visible será probablemente la aparición de alertas directamente en la pantalla. Si el operador detecta patrones sospechosos —por ejemplo, numerosas llamadas cortas y repetitivas realizadas en poco tiempo— podrá aparecer la advertencia “Alerta de llamada sospechosa”. Es una medida sencilla, pero poderosa: introduce información en el momento exacto en que el usuario debe decidir si responde.
También será relevante la identificación de las llamadas publicitarias. Las empresas deberán registrar los números que utilizan para realizar comunicaciones comerciales y estas llamadas podrán aparecer identificadas como “Llamada con fines publicitarios”. No es criminalizar el telemercadeo. El objetivo es hacer transparente la naturaleza de la comunicación.
La Resolución 8308 de 2026 propone que los operadores deberán bloquear llamadas provenientes de números no asignados oficialmente o que no estén autorizados para originar comunicaciones, bajo las condiciones técnicas que defina la CRC.
Según las nuevas medidas, algo similar ocurrirá con los mensajes empresariales. Bancos, comercios, plataformas y entidades públicas deberán utilizar mecanismos que permitan identificar quién envía el mensaje, cómo fue enviado y qué tipo de comunicación es.
También sería conveniente promover canales formales de colaboración entre la CRC y empresas que cuentan con información y experiencia especializada sobre el comportamiento de las llamadas spam en Colombia, como Truecaller, con el propósito de sumar capacidades y conocimiento a los esfuerzos de combate del fraude telefónico. Por sí sola, ninguna regulación puede erradicar el fraude telefónico. Sin embargo, la Resolución 8308 representa un avance importante al incorporar nuevas herramientas institucionales para fortalecer la protección de los usuarios.