El avance de la inteligencia artificial lleva la confiabilidad del software a un nuevo nivel, donde probar, anticipar riesgos y establecer límites resulta determinante para proteger la operación y la reputación empresarial.
La Nota Económica. La inteligencia artificial está reduciendo tiempos y automatizando procesos. ¿Cómo cambia el concepto de calidad de software y de nuevos riesgos que aparecen para las organizaciones?
María Clara Choucair. La inteligencia artificial cambia por completo la forma en que entendemos la calidad. Ya no estamos hablando únicamente de probar software tradicional, sino de un nuevo tipo de activo digital que convive con otros como los datos, la nube o incluso tecnologías como blockchain.
El gran reto es asegurar que todo ese ecosistema funcione de manera confiable. Con la IA entramos en un mundo probabilístico: las respuestas no siempre son idénticas y los modelos evolucionan a medida que se entrenan y reciben nueva información. Eso significa que la calidad ya no consiste solo en verificar que algo haga exactamente lo esperado, sino en garantizar que sus resultados sean confiables, seguros y estén dentro de límites aceptables.
LNE. ¿Cuánto le puede costar a una empresa perder la confianza de sus usuarios?
MCC. Perder la confianza de los usuarios puede ser uno de los costos más altos que puede enfrentar una empresa. La confianza toma años en construirse, pero puede perderse en cuestión de minutos.
Más allá del impacto económico, una pérdida de confianza afecta la reputación, la relación con los clientes y, en muchos casos, la sostenibilidad misma del negocio. Cuando las personas dejan de creer en una marca, recuperar esa credibilidad requiere mucho tiempo, esfuerzo e inversión. Al final, invertir en confiabilidad no es un costo adicional, es parte de la estrategia del negocio.
LNE. ¿Qué industrias colombianas hoy son las que, a su parecer, han madurado más en temas de confiabilidad?
MCC. Creo que Colombia ha alcanzado un nivel importante de madurez en temas de confiabilidad. Esto no se debe únicamente a las certificaciones, sino también a una cultura de mejora continua y de gestión de procesos que, desde hace muchos años, ha estado influenciada por modelos de calidad e ingeniería muy sólidos.
Más que señalar una industria específica, diría que las organizaciones que dependen fuertemente de los activos digitales han tenido que fortalecer sus capacidades de confiabilidad, porque la tecnología las expone cada vez más y cualquier falla tiene un impacto inmediato en el negocio y en sus usuarios.
LNE. ¿Qué competencias considera que son necesarias o indispensables para los líderes tecnológicos de la próxima década?
MCC. La creatividad seguirá siendo fundamental, pero también la capacidad de entender profundamente el negocio y el oficio que cada uno desempeña. Entre más especialista seas en tu área, mejores decisiones podrás tomar y mayor provecho obtendrás de herramientas como la inteligencia artificial.