Un paciente en diálisis le cuesta al sistema de salud entre 32 y 45 millones de pesos al año, mientras que un trasplante renal cuesta entre 60 y 90 millones.
En Colombia, 4.024 personas esperan un trasplante de riñón, según el corte más reciente del Instituto Nacional de Salud (INS). Mientras llega el órgano, el tratamiento de soporte es la diálisis, que le cuesta al sistema de salud entre 32 y 45 millones de pesos anuales por paciente, de acuerdo con estimaciones de la Clínica Foscal de Bucaramanga. Con esperas que la institución calcula entre tres y cinco años, la cuenta por persona podría ir de 100 a más de 200 millones de pesos, por encima de los 60 a 90 millones que cuesta el trasplante.
La clínica presenta la comparación con motivo del Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes, que se conmemora el 14 de octubre. El país registró 7,4 donantes por millón de habitantes en 2024 y tenía 4.338 personas en lista de espera a 30 de septiembre de 2025, por lo que cada donación que no se concreta prolonga un gasto que el trasplante reduciría.
“Frente a la diálisis, un trasplante renal recupera su costo en menos de tres años y le permite al paciente volver a trabajar. Lo que falta son donantes”, explica la Dra. Claudia Vélez, Médica Coordinadora Operativa Unidad de Trasplantes de la Clínica FOSCAL de Bucaramanga.
Riñón: la diálisis supera el costo del trasplante antes del tercer año
El riñón concentra el 93% de la lista de espera y es el órgano en el que la diferencia de costos es más clara. La terapia de reemplazo renal cuesta entre 32 y 45 millones de pesos por paciente al año, y el trasplante, con el procedimiento y la hospitalización inicial, cuesta entre 60 y 90 millones de pesos. Después del primer año el gasto se limita a los medicamentos inmunosupresores, entre 10 y 15 millones de pesos anuales, lo que representa una reducción de 60% a 70% frente a la diálisis continua.
Costo acumulado por paciente, en millones de pesos
| Tiempo | En diálisis | Con trasplante |
| 1 año | 32 a 45 | 60 a 90 |
| 3 años | 96 a 135 | 80 a 120 |
| 5 años | 160 a 225 | 100 a 150 |
Si las 4.024 personas que esperan un riñón están en diálisis, su tratamiento suma entre 129.000 millones y 181.000 millones de pesos al año.
El costo por paciente mientras espera
| Órgano o tejido | Personas en espera | Costo al año |
| Riñón | 4.024 | 32 a 45 millones |
| Hígado | 178 | 15 a 35 millones |
| Corazón | 37 | 8 a 15 millones |
| Córnea | 597 | 0,8 a 2,5 millones |
Costos: estimaciones de la Clínica Foscal, en pesos; los de hígado y corazón corresponden al manejo ambulatorio. Personas en espera: INS, corte a 30 de septiembre de 2025.
- Riñón. El soporte es la terapia de reemplazo renal, con hemodiálisis o diálisis peritoneal.
- Hígado. El paciente requiere manejo de la cirrosis descompensada: paracentesis repetidas, prevención del sangrado digestivo, tratamiento de la encefalopatía e ingresos hospitalarios frecuentes. Cada descompensación aguda con ingreso a UCI cuesta de 25 a 40 millones de pesos.
- Corazón. Es el caso de mayor complejidad médica. El manejo ambulatorio incluye tratamiento farmacológico avanzado de la falla cardíaca. Si el paciente espera un donante urgente hospitalizado en UCI, con inotrópicos intravenosos, el costo es de 30 a 60 millones de pesos al mes, entre dos y siete veces lo que cuesta un año de manejo ambulatorio.
- Córnea. El soporte se limita a consultas de oftalmología, gotas y lubricantes, y lentes protectores. El costo es el más bajo, y el impacto se mide en la incapacidad laboral de una persona que permanece ciega o con visión muy reducida mientras espera el tejido.
La Foscal proyecta que la demanda de trasplantes aumentará en los próximos años, y con ella el gasto en sostener a quienes esperan. En riñón, la Cuenta de Alto Costo reportó 1’.502.681 personas con enfermedad renal crónica entre julio de 2024 y junio de 2025, y la prevalencia pasó de 2,37 a 2,84 casos por cada 100 habitantes en un año. La hipertensión, la diabetes tipo 2 y la obesidad, que llevan a la falla renal, aumentan con la edad, y según el DANE las personas de 60 años o más pasarán del 13,2% de la población en 2018 al 24,6% en 2050. A esta cifras se debe sumar lo que asume el paciente. La hemodiálisis exige tres sesiones por semana, lo que implica pérdida de capacidad laboral, gastos de transporte y un deterioro físico acelerado. El tiempo en lista es por eso un desgaste financiero y humano para la persona y su familia, por lo que la donación es la única salida para reducir los costos y salvar vidas.