Desde el robo de información hasta ataques que pueden interrumpir sus operaciones, los pequeños negocios están expuestos a múltiples amenazas digitales. Kaspersky advierte que el tamaño de una empresa no determina su nivel de riesgo.
En Colombia, las pequeñas y medianas empresas enfrentan amenazas digitales que pueden comprometer su información, interrumpir sus operaciones y poner en riesgo la continuidad de sus negocios, pese a que muchas cuentan con recursos limitados para protegerse. Según un estudio de Kaspersky[1], el 25% de las PyMEs colombianas ha enfrentado incidentes de phishing, el 20% ataques relacionados con vulnerabilidades de software y el 15% incidentes asociados con accesos remotos externos, lo que evidencia que existen múltiples formas de comprometer la seguridad de una empresa, independientemente de su tamaño.
Esta situación cobra especial relevancia en un momento en el que las pequeñas empresas dependen cada vez más de la tecnología para sus actividades diarias. Correos corporativos, servicios en la nube, plataformas de pago, aplicaciones de mensajería y herramientas de inteligencia artificial se han convertido en recursos habituales para atender clientes, administrar información y gestionar proveedores. Sin embargo, cada nueva herramienta o conexión también puede representar una oportunidad para que los ciberdelincuentes intenten acceder a los sistemas del negocio.
Los ataques, además, no se limitan a los engaños por correo electrónico. En Colombia, otro 20% de las PyMEs ha registrado amenazas especialmente complejas, como ataques que aprovechan vulnerabilidades desconocidas o relaciones de confianza con proveedores y terceros. Esto significa que una empresa puede verse comprometida no solo por una falla en sus propios sistemas, sino también a través de organizaciones con las que mantiene relaciones comerciales.
A estas amenazas se suman nuevas estrategias de los ciberdelincuentes, que están aprovechando la popularidad de herramientas digitales para distribuir software malicioso. Entre enero y abril de 2026, Kaspersky detectó a nivel mundial más de 33.300[2] ataques en los que programas maliciosos o no deseados se hacían pasar por herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, Claude y DeepSeek. Aplicaciones de comunicación y colaboración como WhatsApp, Telegram, Zoom y Microsoft Teams también continúan siendo utilizadas como señuelo para engañar a los usuarios.
Pero el principal desafío para las PyMEs no está únicamente en la variedad de amenazas que enfrentan, sino en su capacidad para responder cuando ocurre un incidente. A diferencia de las grandes corporaciones, muchas pequeñas empresas no cuentan con equipos especializados en ciberseguridad, personal dedicado exclusivamente a proteger sus sistemas o presupuestos suficientes para recuperarse rápidamente de un ataque. De hecho, en América Latina, el 26% identifica la falta de experiencia del personal de seguridad de TI como uno de los principales factores que aumenta su exposición a estos riesgos.
Las consecuencias pueden ser especialmente graves para estos negocios. Una interrupción en sus sistemas puede impedirles procesar ventas, atender clientes, acceder a información importante o continuar con procesos esenciales de su operación. Según datos de Kaspersky, el 31% de las PyMEs en América Latina reportó pérdidas económicas como consecuencia de sus incidentes de ciberseguridad más graves, lo que demuestra que un ataque puede convertirse rápidamente en un problema financiero y operativo.
“Hoy, una pequeña empresa puede enfrentar los mismos métodos de ataque que una gran corporación, pero no necesariamente dispone de los mismos recursos para defenderse o recuperarse. Para una PyME, perder el acceso a sus sistemas, a la información de sus clientes o a sus herramientas de trabajo puede significar mucho más que un problema tecnológico: puede poner en riesgo la continuidad del negocio. Por eso, es importante entender que la ciberseguridad no es una necesidad exclusiva de las grandes compañías, sino una parte fundamental de la protección de cualquier empresa, sin importar su tamaño”, explica Carolina Mojica, gerente de Productos para el Consumidor para NOLA y SOLA en Kaspersky.
Nuevas alianzas buscan facilitar el acceso de las PyMEs a la ciberseguridad
Además de contar con soluciones adaptadas a sus necesidades, las pequeñas empresas también pueden acceder a la protección digital a través de servicios que ya utilizan. Con este objetivo, Kaspersky impulsa su modelo Consumer Business Alliances (CBA), que permite a compañías de sectores como telecomunicaciones y servicios financieros incorporar soluciones de ciberseguridad a su oferta, convirtiéndolas en beneficios, servicios adicionales o productos de suscripción para sus clientes.
Este modelo ya cuenta con más de 400 alianzas exitosas alrededor del mundo y busca reducir algunas de las barreras que enfrentan los pequeños negocios al momento de adoptar herramientas de protección digital. Por ejemplo, una PyME puede acceder a soluciones como Kaspersky Small Office Security, diseñada para proteger dispositivos, archivos, contraseñas e información esencial del negocio frente a amenazas como malware, ransomware y phishing, sin necesidad de contar con un equipo especializado de TI. Además, ofrece herramientas de respaldo y recuperación de información que ayudan a mantener la continuidad de las operaciones ante un incidente.
A través de este modelo, las PyMEs pueden incorporar soluciones de seguridad a los servicios que contratan con un banco, operador de telecomunicaciones u otro proveedor, ya sea como un beneficio incluido o mediante pagos mensuales, sin tener que asumir necesariamente el costo inicial de una suscripción anual. Para las empresas aliadas, también representa una oportunidad de fortalecer la relación con sus clientes, diferenciar su oferta y generar nuevas fuentes de ingresos.
“Uno de los desafíos para ampliar el acceso a la ciberseguridad es hacer que protegerse sea tan sencillo como contratar cualquier otro servicio digital. A través de nuestras alianzas con bancos, operadores de telecomunicaciones y otros proveedores, buscamos que las personas y las pequeñas empresas puedan acceder a soluciones de seguridad de manera más fácil y flexible, sin tener que adquirirlas necesariamente por separado. Esto permite acercar la protección a negocios que, por sus presupuestos o recursos limitados, podrían estar postergando esta inversión”, señala Víctor Medina Gerente para Alianzas de Consumo para América Latina en Kaspersky
Para ayudar a las pequeñas y medianas empresas a fortalecer su seguridad digital y reducir el impacto de posibles ciberataques, los expertos de Kaspersky recomiendan:
- Identificar los recursos esenciales del negocio. Reconocer qué sistemas, archivos, cuentas y procesos son indispensables para mantener la operación permite priorizar su protección y destinar los recursos disponibles a los activos cuya interrupción podría tener mayores consecuencias.
- Proteger los accesos y mantener los sistemas actualizados. Limitar los permisos de los empleados según sus funciones, eliminar accesos que ya no se utilizan y mantener el software y los dispositivos al día ayuda a reducir el riesgo de que los ciberdelincuentes aprovechen contraseñas comprometidas o vulnerabilidades sin corregir.
- Prepararse antes de sufrir un ataque. Realizar copias de seguridad periódicas, comprobar que la información pueda recuperarse y establecer procedimientos claros para responder ante un incidente puede marcar la diferencia entre un problema controlado y una interrupción prolongada del negocio.
- Capacitar a los empleados para reconocer las amenazas. Enseñar a identificar correos fraudulentos, enlaces sospechosos, solicitudes inusuales y riesgos asociados con nuevas herramientas digitales, incluida la inteligencia artificial, ayuda a reducir los errores humanos que los atacantes suelen aprovechar.
- Contar con soluciones de seguridad adaptadas a las pequeñas empresas. Herramientas como Kaspersky Small Office Security permiten proteger dispositivos, contraseñas e información esencial del negocio frente a amenazas como malware, ransomware y phishing. Además, ofrecen una administración sencilla y herramientas de respaldo y recuperación de datos, ayudando a las PyMEs a mantener la continuidad de sus operaciones sin necesidad de contar con un equipo especializado en ciberseguridad.
Para más consejos sobre cómo proteger la seguridad empresarial y digital, visita nuestro blog.
[1] Estudio realizado por el Centro de Investigación Interna de Kaspersky en 2026, mediante 1.800 entrevistas a profesionales y responsables de seguridad informática de empresas en 18 países, incluido Colombia. Del total de participantes, 616 correspondían al segmento de pequeñas y medianas empresas.
[2] Para esta investigación, los expertos de Kaspersky analizaron datos anonimizados provenientes de usuarios de sus soluciones de seguridad para pequeñas y medianas empresas. El análisis comprende el periodo de enero a abril de 2026 y examina ataques en los que software malicioso o no deseado se hacía pasar por herramientas populares de inteligencia artificial.