El país despertó ayer con una sacudida que ninguno de nosotros olvidará. A las 7:34 de la mañana, un sismo de magnitud 7,4 , el más fuerte que ha registrado Colombia y cuyo epicentro fue cerca de San José del Palmar, en el Chocó. Un terremoto que se sintió con fuerza en buena parte del territorio nacional, e incluso en Ecuador y Panamá.
Las horas que siguieron confirmaron lo que muchos temían. La magnitud del daño es enorme. Cali, Pereira, Manizales y Quibdó concentran la mayoría de las afectaciones, con edificios colapsados, hospitales desbordados, colegios dañados y varios aeropuertos que debieron suspender operaciones. Las autoridades han reportado más de 160 personas fallecidas y cientos de heridos, cifras que lamentablemente siguen actualizándose mientras avanzan las labores de búsqueda y rescate. El Gobierno Nacional declaró la situación como desastre y activó los organismos de emergencia en todo el país.
Detrás de cada una de esas cifras hay una historia, una familia, un hogar. Por eso, desde La Nota Económica no podíamos limitarnos a reportar los hechos: queremos, ante todo, hacer una pausa para expresar nuestra solidaridad con cada persona, cada comunidad y cada región golpeada por esta tragedia.
Nuestro compromiso como medio
En momentos como este, el periodismo tiene una responsabilidad que va más allá de informar: la de acompañar. Seguiremos nuestra cobertura con rigor y responsabilidad, verificando cada dato antes de publicarlo, evitando la desinformación que suele propagarse en medio de la emergencia, y dando espacio a las voces de quienes están en el terreno (autoridades, organismos de socorro, gremios y comunidades) para que la información llegue clara y oportuna a quienes la necesitan.
También creemos que la economía y el tejido empresarial del país tienen un papel que jugar en la reconstrucción. En los próximos días estaremos atentos a cómo el sector privado, los gremios y las entidades públicas se articulan para apoyar a las regiones afectadas, y lo contaremos con el mismo compromiso con el que contamos las noticias de negocios de todos los días.
A los equipos de rescate, bomberos, personal médico y voluntarios que llevan horas trabajando sin descanso entre los escombros: gracias. A las familias que buscan a sus seres queridos y a quienes hoy lloran una pérdida,nuestro más sentido acompañamiento. Y a todo el país, este es un momento para unirnos, para apoyar las campañas de donación y ayuda humanitaria que se están organizando, y para recordar que Colombia, como siempre lo ha demostrado, se levanta junta.
Desde La Nota Económica seguiremos informando con la seriedad que este momento exige, y con la certeza de que, del otro lado de esta tragedia, hay un país que sabe reconstruirse.