- Con talento bilingüe, inversión extranjera y startups en expansión, Costa Rica emerge como la puerta de entrada al futuro emprendedor de Centroamérica.
- La inversión colombiana acumulada en ese país alcanza cerca de US$498 millones. Además, 21 empresas colombianas operan actualmente en Costa Rica y generan más de 6.500 empleos.
El ecosistema emprendedor de Centroamérica ha entrado en una nueva etapa de madurez, con cerca de 4.000 startups activas, según datos de Statista y Costa Rica aparece como su principal vitrina con aproximadamente 1.450 iniciativas privadas. Aunque el país todavía está por detrás de mercados como Colombia que cuenta con 2.126 startups activas, de acuerdo con los últimos datos de KPMG, la nación centroamericana ha logrado posicionarse por su estabilidad institucional, su base de talento calificado y su capacidad para conectar emprendimientos con cadenas globales de negocios.
Esta consolidación también se refleja en indicadores del ecosistema. De acuerdo con StartupBlink, Costa Rica ocupa el puesto 73 a nivel mundial y el segundo en Centroamérica en su índice 2025, además de registrar un crecimiento del 16,8% en su mercado emprendedor y más de US$11,17 millones en financiamiento acumulado. A esto se suma que, según CINDE, el país ha atraído más de 430 multinacionales de alta tecnología desde 1982, consolidándose como un hub regional en servicios intensivos en conocimiento, tecnologías digitales, manufactura avanzada y ciencias de la vida.
“En los últimos años, el ecosistema emprendedor centroamericano pasó de ser incipiente y fragmentado a estar mucho más articulado, con mayor presencia de fondos regionales, programas de aceleración y fundadores con mentalidad internacional”, señaló Nelson Irias, fundador de Costa Rica Tech Week. A su juicio, Costa Rica se ha consolidado por cuatro factores: estabilidad democrática, atracción de inversión extranjera, talento bilingüe y una economía históricamente orientada al nearshoring.
Irias añadió que ese avance ya está teniendo efectos concretos en inversión, empleo y expansión regional. “Cada vez más fondos ven a Costa Rica como un punto estratégico para entrar a Centroamérica, mientras las startups tecnológicas están creando empleo calificado en software, servicios digitales, fintech y healthtech. Además, hoy es más común que las startups costarricenses nazcan pensando en la región como su mercado natural”, afirmó.
En el caso de la relación empresarial entre Colombia y Costa Rica esta se ha fortalecido en los últimos años, el comercio bilateral superó los US$426 millones en 2023, mientras que la inversión colombiana acumulada en ese país alcanza cerca de US$498 millones, según los últimos datos registrados del Ministerio de Comercio de Colombia. Además, 21 empresas colombianas operan actualmente en Costa Rica y generan más de 6.500 empleos, de acuerdo con la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER).
De esa forma, Irias señala que para Colombia, Costa Rica es un socio complementario. Mientras el país cafetero cuenta con mayor escala y volumen de venture capital, Costa Rica ofrece un entorno estable y altamente internacionalizado para expandirse hacia Centroamérica, ideal para validar operaciones regionales con menor fricción regulatoria. “En este contexto, Colombia aporta masa crítica y dinamismo emprendedor, mientras Costa Rica brinda institucionalidad, talento calificado y acceso estratégico a un mercado regional de más de 50 millones de personas, abriendo oportunidades para startups, inversionistas y corporativos que buscan escalar e innovar en la región”.