Cada año, miles de familias en Colombia reciben su vivienda de interés social (VIS), pero para muchas, el proceso no termina con la entrega del inmueble. La adecuación de espacios, instalación de pisos, baños, puertas o closets suele convertirse en un reto adicional que impacta directamente la calidad de vida del hogar.
De acuerdo con estimaciones del sector, cerca de 60.000 familias reciben cada año vivienda de interés social, y alrededor del 90 % de estas unidades se entrega en obra gris, es decir, sin terminaciones completas en áreas clave del hogar. Esto implica que los propietarios deben asumir inversiones adicionales para que la vivienda sea plenamente habitable.
“Más que un producto, estamos presentando al mercado un ecosistema en donde conectamos nuestros servicios financieros con la red de compañías dedicadas profesionalmente a los acabados de vivienda, junto con servicios de aseguramiento y garantía para los clientes”, explicó Luis Eduardo Cuellar, presidente de Credifamilia.
La iniciativa busca facilitar el acceso a financiación para intervenciones como instalación de enchapes, adecuación de baños, pisos, puertas o closets, obras que suelen realizarse después de la entrega del inmueble y que pueden representar un gasto significativo para las familias.
Según Carolina Garzón, vicepresidente Comercial y de Canales de Credifamilia, el crédito está dirigido principalmente a familias que ya cuentan con un préstamo hipotecario aprobado por otra entidad financiera. “Ese proceso de financiación ocurre en la etapa de entrega del inmueble, a través de un proceso de aprobación digital en donde el desembolso se dirige directamente a la empresa de acabados”, señaló.
Esta línea no requiere constituir hipoteca y cuenta con el respaldo del Fondo Nacional de Garantías (FNG), además de una póliza de cumplimiento que garantiza la correcta ejecución de las obras. El esquema contempla montos de financiación desde 10 millones de pesos, con plazos de uno a cinco años, sujetos a la capacidad de pago y historial financiero del solicitante.
Un reto en la vivienda social
Especialistas del sector inmobiliario han señalado que el acceso a recursos para acabados ha cobrado mayor relevancia en los últimos años, especialmente en proyectos de vivienda VIS, donde el modelo de entrega en obra gris busca reducir costos iniciales para facilitar la compra del inmueble.
Sin embargo, esto traslada parte de la inversión al periodo posterior a la entrega, lo que puede retrasar la habitabilidad plena de la vivienda si las familias no cuentan con recursos adicionales.
“Estamos buscando cerrar la brecha entre recibir una vivienda y poder habitarla de manera completa y digna”, señaló la compañía.
Alberto Cuellar, gerente de Tervi, destacó que la coordinación con entidades financieras ha permitido a muchas familias acceder a los recursos necesarios para finalizar sus viviendas, logrando que los espacios se conviertan en hogares funcionales y cómodos.
Muchos hogares que reciben vivienda VIS se enfrentan al desafío de completar pisos, baños, puertas y closets para que sus viviendas sean plenamente habitables.
La experiencia de las familias muestra la importancia de contar con apoyos que faciliten estas adecuaciones, un aspecto que cada vez cobra más relevancia en el sector de vivienda social en Colombia.