En un contexto en el que los consumidores son cada vez más exigentes frente al rendimiento de su gasto, Makro avanza en la consolidación de un modelo de negocio que replantea el concepto tradicional de ahorro en el retail colombiano. Bajo la premisa de que ahorrar no es solo pagar menos, sino obtener mayor valor por lo que se paga, la compañía fortalece su propuesta Makro también es Mikro 2.0, una evolución que trasciende una campaña comercial y se convierte en un todo, un lema para Makro.
Este enfoque responde a un cambio estructural en los hábitos de consumo, donde variables como calidad, rendimiento, confiabilidad y experiencia pesan tanto como el precio. De acuerdo con el Brand Asset Valuator (BAV), Makro es percibida frente a la categoría como una marca asociada al value for price —valor por el dinero invertido— más que a una promesa de bajo costo, un posicionamiento que la diferencia dentro del sector.
Uno de los pilares de esta evolución ha sido la apertura del formato. Hoy Makro opera sin membresías ni pasaporte, eliminando barreras históricas de acceso y ampliando su alcance tanto a hogares como a pequeños negocios. Esta flexibilidad permite que los consumidores decidan cuánto comprar, combinando compras por unidad y por volumen según sus necesidades reales.
A diferencia de estrategias centradas exclusivamente en descuentos temporales, la propuesta de Makro se estructura sobre una ecuación de valor sostenida en eficiencia operativa, estabilidad de precios y un portafolio amplio y diverso.
En la práctica, esto se traduce en una oferta de más de 13.000 referencias, que integra marcas reconocidas, marcas propias como ARO y Ternez, y productos importados en categorías como alimentos básicos, proteínas, aceites, conservas y vinos, además de servicios asistidos en secciones clave como carnes, panadería y charcutería o alianzas estratégicas como Juan Valdez, SmartFit, entre otros, que hace que ir a comprar en Makro se convierta en una experiencia completa.
“Makro también es Mikro refleja cómo ha evolucionado la forma de mercar en Colombia. Hoy las personas quieren decidir cuánto comprar, pero sin renunciar a precio, calidad ni variedad”, señala Nicolás Tobón, CEO de Makro Colombia.
Con esta evolución, Makro se alinea con una tendencia creciente del retail: modelos que priorizan el valor real de la compra y la optimización del gasto, en un entorno donde ahorrar implica tomar decisiones más inteligentes y donde competir únicamente por precio resulta cada vez menos sostenible.
Más que una campaña, Makro también es Mikro 2.0 representa la consolidación de un modelo que amplía el acceso, redefine el ahorro y posiciona a Makro como un actor relevante en la transformación del consumo en Colombia.