La multinacional señala que el mayor reto de la electromovilidad radica en la potencia requerida, pues el país no está preparado para gestionar oportunamente una infraestructura de carga pública.
Evinka Tech es la primera marca sudamericana especializada en infraestructura de carga para vehículos eléctricos, con un enfoque en innovación tecnológica y sostenibilidad que, con una inversión de US$4 millones en Colombia durante 2025, desarrolla soluciones tecnológicas para más de 19.700 vehículos eléctricos registrados en el país según Fenalco y la ANDI.
Ruta Zeero, estrategia de Evinka Tech, enfocada en dotar de infraestructura a los corredores viales del país que carecen de cargadores para vehículos eléctricos, comenzó en la capital antioqueña con el hito del corredor eléctrico que conecta a Medellín con Bogotá, iniciando con la instalación de la primera electrolinera de Evinka en la comuna 14 en el barrio La Aguacatala.
Andrés Albarracín, Country manager de la multinacional destacó que “aunque no existe un dato oficial consolidado por ciudad, Medellín se posiciona como uno de los principales hubs de electromovilidad en el país, junto a Bogotá, motivo por el que los usuarios contarán con herramientas para completar sus recorridos, gracias a la instalación de seis electrolineras dispuestas a lo largo del corredor que conecta a las dos ciudades”.
“La primera electrolinera del proyecto la instalamos el pasado viernes en el kilómetro 1 después del Puente de Guadua por el corredor de la calle 80 en Bogotá. La segunda se instala hoy en la comuna 14, en el tradicional barrio de la Aguacatala en Medellín, agilizando la carga de vehículos eléctricos personales, públicos y comerciales que ingresan, y salen de estas ciudades diariamente”, destacó.
El proyecto avanza con el apoyo de Autogas y Biomax, marcas que identificaron una oportunidad de ofrecer una experiencia integral a sus clientes, sumando el servicio de las electrolineras a sus estaciones, mientras Evinka asume el costo total de la inversión del punto de instalación, la energía y la infraestructura requerida que se aproxima a los $300 millones de pesos, por punto.
“Las otras cuatro electrolineras se ubicarán en Ruta del Sol, Guaduas, Doradal y Cocorná, con cargadores agrupables. Estudiando la autonomía de estos vehículos, garantizamos que los tramos establecidos entre los puntos de carga les permitirán a los usuarios decidir en qué lugar quieren cargar sus autos, mientras cumplimos una promesa de carga y servicio 24/7”, explicó Albarracín.
La democratización de la electricidad está contemplada dentro de la estrategia de Evinka que apalancándose en la oferta considerablemente baja que hay en el país de cargadores Vs vehículos eléctricos vendidos durante 2025, y que asciende a 1 por cada160 unidades, se propone instalar 150 nuevas electrolineras entre Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y Bogotá en lo que resta de 2026, 40 de las cuales se concentrarán en la capital de la montaña.
EN BÚSQUEDA DE ALIANZAS PARA CONSOLIDAR UNA RED PÚBLICA EFICIENTE
Otra estrategia de Evinka Tech para materializar la instalación de las 150 electrolineras en el país consiste en asociarse con superficies que cuenten con un mobiliario disponible de dos o cuatro zonas de parqueo, y una potencia eléctrica de 50 Kilovatios para instalar dos cargadores, inversión asumida en su totalidad por la multinacional que se compromete además con el pago de la energía utilizada y un porcentaje de las ventas de carga para el propietario del lugar.
“Se agiliza la transición hacia una movilidad efectiva operativamente, ya que el cumplimiento de KPI´s en reducción de huella de carbono motiva la transformación de flotas enteras a eléctricos, según lo evidenció el más reciente informe de movilidad de Fenalco y la ANDI, en donde se aprecia que el uso de estos automotores corresponde a la reducción de costos operativos, por encima de intereses ambientales como se asume tradicionalmente”, destacó Albarracín.
De acuerdo con el Country Manager de Evinka Tech, el mayor reto que enfrenta la electromovilidad tiene que ver con que el país no está diseñado para consolidar una infraestructura de carga pública por falta de potencia. Es decir, los tiempos establecidos para aumentar la potencia de carga de un punto podría gestionarse en tres meses como sucede en otras regiones, proceso que en Colombia puede tomar hasta ocho meses, afectando la consolidación de la infraestructura pública.
“Se inaugura este primer punto de carga Evinka en La Aguacatala, Medellín, el primero de 40 que dotará a unidades residenciales, centros comerciales y plantas de acopio de esta tecnología requerida para satisfacer las necesidades de miles de propietarios que ni siguiera invirtiendo entre siete y 12 millones de pesos, que puede valer una unidad residencial, encuentran una manera de tener acceso a la energía requerida por su medio de transporte”, finalizó Andrés Albarracín.