Las aceleraciones bruscas y los frenazos constantes son los mayores enemigos del ahorro
y penalizan el rendimiento del vehículo entre un 20 % y un 30 %.
La eficiencia en el transporte se define hoy como una ecuación donde la tecnología del motor y la inteligencia en el manejo son los factores determinantes. Pequeños ajustes en los hábitos cotidianos, respaldados por el uso de productos diferenciados de última generación, pueden brindar un alivio económico directo a largo plazo y potencian la vida útil de los vehículos.
Bajo esta premisa, cada vez que un conductor visita una estación de servicio, tiene la oportunidad
de maximizar cada kilómetro mediante una gestión proactiva. En este escenario, Primax Colombia
comparte una hoja de ruta con 6 recomendaciones clave para aprovechar cada galón durante este
año:
- Verifique la presión de los neumáticos: mantener la calibración correcta, es una de las medidas más simples y efectivas. Conducir con una presión inferior a la sugerida por el fabricante incrementa la resistencia al rodamiento, lo que puede elevar el gasto de energía hasta en un 3 %.
- Priorice una conducción suave: es decir, conducir sin acelerones ni frenazos innecesarios. La consistencia es fundamental. Investigaciones del University of Michigan Transportation Research Institute (UMTRI) señalan que acelerar bruscamente y frenar con frecuencia aumenta el consumo de combustible entre un 20 % y un 30 %. Mantener una velocidad estable ayuda a que el vehículo funcione mejor y gaste menos combustible.
- Gestione la carga de forma inteligente: el exceso de peso impacta directamente en el esfuerzo del motor. Según datos de Car Care Center, por cada 50 kilogramos adicionales en el maletero, el consumo puede incrementarse hasta un 2 %. Eliminar objetos innecesarios es ganar autonomía.
- Invierta en tecnología de aditivos: no todos los combustibles ofrecen los mismos beneficios. Optar por opciones formuladas con agentes limpiadores ayuda a mantener los inyectores libres de residuos. En las estaciones de Primax, los usuarios acceden a fórmulas de vanguardia diseñadas para este fin; por ejemplo, Max Pro Diésel ha sido desarrollado específicamente para elevar los estándares de cuidado y eficiencia operativa.
- Sincronice el producto con su tipo de transmisión: el estilo de conducción y la mecánica del automóvil dictan la mejor elección. Si posee un vehículo de alto rendimiento, el tipo de carburante marca la diferencia. Productos como Extra G-Prix, con hasta 98 octanos y acreditación Top Tier, ofrecen una combustión más limpia y una aceleración superior tanto en cajas manuales como automáticas.
- Saque provecho de las cajas modernas: los sistemas automáticos actuales, como las transmisiones CVT o de doble embrague, están calibrados para mantener el motor en su rango óptimo. Estos sistemas son altamente competitivos en entornos de tráfico urbano constante, siempre que se operen con fluidez.
Finalmente, prácticas complementarias como la planificación de rutas para evitar embotellamientos y apagar el motor en detenciones prolongadas consolidan un perfil de conductor responsable. Estas acciones, integradas a una visión estratégica del mantenimiento, son el camino hacia una movilidad más eficiente y comprometida con el futuro del país.