La IA y la automatización están redefiniendo la manera como movilizamos pasajeros y carga, debemos formar a nuestro talento humano para ello.
Por Germán Alfonso Prieto R., profesor asociado II Área Académica de Negocios, Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas.
El sector de la logística y el transporte vive hoy su metamorfosis más rápida y profunda. Lo que antes dependía de la fuerza bruta, la experiencia del conductor y los planos de ruta en papel, ahora se gestiona a través de algoritmos de machine learning, flotas semiautónomas y ecosistemas digitales hiperconectados.
La IA permite optimizar redes de distribución en tiempo real, creando sistemas capaces de predecir la demanda, ajustar inventarios de manera autónoma, optimizar rutas y despachos, hacer seguimiento y optimizar el desempeño de conductores y la eficiencia de los vehículos.
Los centros de distribución se están convirtiendo en ecosistemas de robots móviles autónomos (AMR) que colaboran con operarios humanos y se está eliminando las tareas administrativas repetitivas: facturación, gestión de documentación aduanera y seguimiento de pedidos.
Las apps móviles han facilitado la conexión directa entre el cliente y el oferente del servicio de transporte, así como se han convertido en la cara visible de las empresas, facilitando el flujo de información de las necesidades del primero y de las características del servicio por parte de quienes prestan el servicio.
Ya en Estados Unidos y Europa circulan prototipos de camiones de nivel 5 de autonomía (sin intervención humana) en corredores definidos, mientras que en China ya vemos megacamiones y maquinaria que opera casi sin intervención humana en campos mineros.
Pero esta revolución tecnológica no es solo una cuestión de hardware o software. El verdadero reto para las empresas colombianas y latinoamericanas es humano y estratégico: ¿Quién va a liderar estas operaciones? ¿Quién va a integrar un vehículo autónomo con una plataforma de IA predictiva y, al mismo tiempo, gestionar un equipo humano en tierra?
La paradoja del sector es que mientras más autónomas y automatizadas se vuelven las operaciones, más crítico se vuelve el factor humano. Ya no se necesitan solo operarios, se necesitan profesionales con visión de negocio, gerentes que entiendan de datos y que dominen desde la ciberseguridad hasta la gestión de flotas, pero, sobre todo, que estén preparados para todo tipo de cambios que seguirán transformando la logística y el transporte.
En ese sentido, los programas de Especialización en Gerencia del Transporte, y de Gerencia Logística Comercial de la Utadeo se han posicionado como referentes en la formación de profesionales líderes en estos sectores, con visión estratégica, capaces de interpretar las señales del entorno y convertir los desafíos tecnológicos en oportunidades de negocio.