- El estudio State of the Global Workplace de Gallup señala que un mayor compromiso de los colaboradores genera un aumento del 17 % en la productividad de la empresa.
- El bienestar y el salario emocional son clave para optimizar la productividad a través de beneficios alineados con las expectativas de los colaboradores.
Bogotá, febrero de 2026. En un contexto global donde solo el 21 % de las personas se considera comprometida con su trabajo, según datos de la consultora Gallup, la gestión del talento humano está llamada a diseñar herramientas y modelos integrales que fortalezcan la fidelización, permanencia y desempeño de los colaboradores, al tiempo que les permite a las organizaciones responder a los desafíos de un entorno laboral cada vez más cambiante.
En este escenario, promover el bienestar deja de ser una opción y se convierte en una decisión estratégica a nivel empresarial pues, distintos análisis evidencian que, a medida que las personas alcanzan un mejor equilibrio entre su salud física, mental y emocional, de igual manera elevan su motivación, capacidad de innovación y compromiso; lo que se traduce en un incremento del 17 % en la productividad, según el estudio State of the Global Workplace, publicado por Gallup.
“Las organizaciones que entiendan el bienestar y el salario emocional como una inversión van a tener una ventaja competitiva real en el contexto laboral que estamos viviendo. Hoy no se trata solo de atraer y retener talento, sino de construir experiencias que conecten con el propósito organizacional, fortalezcan la cultura y generen valor tanto para los colaboradores como para el negocio”, afirmó Andrés Garzón, gerente CoE y Operaciones de Talento Humano de Compensar.
En línea con lo anterior, el experto comparte cinco tendencias en talento humano que serán clave en este 2026:
- El bienestar de los trabajadores no será opcional: cuando las personas se sienten cuidadas y valoradas, además de mejorar su calidad de vida, se fortalece su compromiso, lealtad con la organización y, de acuerdo con una reciente investigación del MIT, son un 31 % más productivas. “Las Empresas Familiarmente Responsables cuentan con un camino recorrido al adoptar modelos de gestión centrados en la conciliación flexibilidad y bienestar; un sello que, por ejemplo, renovamos en Compensar y que traducimos en acciones concretas que mejoran la experiencia de nuestros colaboradores”, agregó Garzón.
- Uso de People Analytics e inteligencia artificial (IA): adoptarherramientas como la IA en la gestión de talento humano automatiza tareas repetitivas y, una muestra de ello es que reduce en un 60 % los tiempos de contratación según UBITS, una plataforma de aprendizaje y servicios corporativos. Por otro lado, la analítica avanzada de datos ganará terreno en el nuevo año para anticipar riesgos y facilitar el desarrollo de soluciones hiperpersonalizadas que respondan a las necesidades y expectativas particulares de los trabajadores.
- La formación continua será prioridad: invertir en la formación e integrar estrategias como upskilling y reskilling sonesenciales para asegurar que los colaboradores se adapten a los nuevos desafíos y planes de negocio, manteniendo la competitividad de la organización, mientras se impulsa su crecimiento y desarrollo profesional. “El aprendizaje constante debe priorizar en el 2026 el fortalecimiento de nuevas competencias digitales, que, complementadas con el desarrollo de pensamiento crítico, adaptabilidad, creatividad y liderazgo colaborativo, lleve a que las empresas puedan alinearse con el entorno actual” puntualizó el gerente de Compensar.
- Células colaborativas tomarán protagonismo: está demostrado que el trabajo colaborativo, según datos de la consultora McKinsey, aumenta un 25 % la agilidad y eficiencia; por lo tanto, reforzar las relaciones de valor entre líderes, equipos, compañeros e incluso entre distintas áreas se vuelven fundamentales, porque fomentan un entorno de confianza, comunicación y sinergia; elementos clave para que los equipos puedan adaptarse rápidamente a cambios y responder de manera efectiva. Esto no solo impacta la calidad del producto o servicio, sino también la experiencia del cliente.
- Liderazgo colectivo y humanizado: en un contexto que no se detiene, los líderes deben asumir un rol protagónico en la transformación organizacional, guiando desde la empatía, la escucha activa y la construcción conjunta. “En nuestro caso, contemplamos el desarrollo de tres capacidades clave: gestión del cambio, para facilitar y liderar procesos de transformación; inteligencia relacional, orientada a construir relaciones de confianza y generar resultados colectivos; y visión integral con orientación a valor, que les permite a los líderes tomar decisiones comprendiendo las interdependencias del negocio”, concluyó Andrés Garzón, gerente CoE y Operaciones de Talento Humano Compensar.