● Más de 1,56 millones de empresas formales activas confirman que la formalidad es clave para la supervivencia y el crecimiento empresarial.
El ecosistema emprendedor atraviesa un momento de alta actividad. Solo durante el primer semestre de 2025 se registraron 173.907 nuevas empresas, un crecimiento del 1,9 % frente al mismo periodo de 2024, de acuerdo con cifras de Confecámaras, basadas en el Registro Único Empresarial y Social (RUES).
Este dinamismo evidencia una fuerte vocación emprendedora, pero también plantea un reto central, cómo lograr que los negocios que nacen hoy se mantengan y escalen de manera sostenible.
Actualmente, el país cuenta con más de 1,56 millones de empresas formales activas, según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, de las cuales cerca del 94 % corresponden a micro y pequeñas empresas. Este segmento concentra gran parte del crecimiento empresarial, pero también enfrenta mayores desafíos en términos de organización administrativa, control financiero y cumplimiento normativo.
El reto no es crear empresa, es consolidarla
Formalizar un negocio, ya sea como Persona Natural o Persona Jurídica, como una SAS, representa un paso clave en el proceso emprendedor. Sin embargo, la experiencia del mercado demuestra que la formalización, sin estructuras claras de gestión, no garantiza la sostenibilidad en el tiempo.
En este contexto, la formalidad inteligente se posiciona como un factor estratégico que va más allá del cumplimiento fiscal, permitiendo a los emprendedores contar con información clara, tomar decisiones basadas en datos reales y fortalecer su relación con clientes, proveedores y aliados financieros.
La adopción del ecosistema de documentos electrónicos, facturación electrónica, nómina electrónica, documento soporte y mecanismos como RADIAN, se ha convertido en una oportunidad para profesionalizar la operación de los negocios y mejorar su competitividad.
Estas herramientas permiten optimizar procesos, mejorar el control del flujo de caja y facilitar el acceso a alternativas de liquidez, factores determinantes para la supervivencia empresarial.
“La formalidad no debe entenderse como una carga, sino como una ventaja competitiva. Cuando los emprendedores cuentan con información clara y procesos organizados desde el inicio, pueden concentrarse en crecer con mayor tranquilidad y visión de largo plazo”, afirma Caren Contreras, gerente de marca y experiencia de Facturatech. “Nuestro rol es acompañarlos en ese camino, simplificando lo complejo y poniendo la tecnología al servicio del negocio”, añade.
Las cifras confirman que el emprendimiento continúa siendo un motor económico clave. El desafío ahora es fortalecer la gestión de los negocios que ya dieron el salto, parareducir la mortalidad empresarial y consolidar proyectos con bases sólidas y proyección de crecimiento.