Medellín avanza en la consolidación de una agenda estratégica que trasciende el diagnóstico y se enfoca en la acción, en un contexto marcado por la intensificación de los eventos climáticos extremos y la presión creciente sobre los recursos hídricos. En este escenario, el Encuentro por el Agua y la Energía Renovable, evoluciona como un espacio de incidencia que recoge las lecciones de 2025 y proyecta decisiones concretas para el territorio.
El año anterior, el Encuentro estuvo atravesado por los efectos del fenómeno de La Niña, con más de 70 municipios en alerta y múltiples declaratorias de calamidad pública, lo que evidenció la urgencia de fortalecer la adaptación climática, la gestión del riesgo hídrico y la planificación territorial basada en ecosistemas. Este contexto reafirmó un consenso clave: la sostenibilidad del agua y la transición energética no pueden abordarse de manera aislada, sino como ejes estructurales del ordenamiento del territorio.
Las conclusiones del 2025 fueron claras. Los actores territoriales coincidieron en la necesidad de integrar la protección y restauración de ecosistemas en los instrumentos de planificación, priorizar acciones a partir de diagnósticos ambientales rigurosos, fortalecer la gobernanza del agua con enfoque territorial y acelerar la implementación de soluciones basadas en la naturaleza.
Estos aprendizajes marcan el tono del Encuentro Regional Antioquia – Medellín 2026, que se realizará el próximo martes 12 de mayo, y que se posiciona como un espacio orientado a la toma de decisiones y la articulación efectiva entre sectores.
El Encuentro, impulsado por Isagen y la campaña ambiental Bibo de El Espectador y el acompañamiento técnico de WWF Colombia, mantiene su propósito de convocar a actores públicos, privados, académicos y comunitarios para construir soluciones frente a los retos del agua y la energía en Colombia.
En esta nueva edición, el énfasis se traslada hacia la ejecución: cómo convertir las discusiones en rutas de acción concretas, con impacto medible en los territorios.
La jornada estará estructurada para conectar evidencia técnica, conversación multisectorial y construcción colectiva de soluciones. El encuentro iniciará con intervenciones institucionales y una presentación sobre la actualización de la Política Nacional del Agua, abordando su relación con la transición energética, el riesgo y el ordenamiento territorial.
También, se llevará a cabo un panel central enfocado en identificar los nudos críticos, las ventanas de decisión y lo que está en juego para la región, integrando perspectivas de autoridades, academia, sector productivo y comunidades.
El componente central estará en los círculos de diálogo multiactor, donde se trabajará sobre cinco líneas estratégicas: ordenamiento territorial y planificación estratégica; gobernanza de cuenca y gestión de conflictos socioambientales; gestión del riesgo hídrico y adaptación climática; soluciones basadas en la naturaleza como eje de inversión; y cultura del agua y fortalecimiento de capacidades territoriales.
Este dialogo concluirá con una plenaria de socialización de resultados y la definición de conclusiones orientadas a la acción, consolidando compromisos regionales.
Hoy, frente a escenarios climáticos cada vez más exigentes, el reto es avanzar con mayor velocidad y coordinación. Medellín no solo será sede de la conversación, sino un laboratorio de soluciones que permitan traducir la urgencia climática en decisiones concretas para el territorio.