Por Doménico Barbato, gerente general de Mercado Libre Colombia.
Llevo un año al frente de Mercado Libre en Colombia y Venezuela, y sigo haciéndome la misma pregunta que me hice el primer día: ¿estamos haciendo las cosas más simples y ágiles de lo que podrían ser?
No es una pregunta retórica. Es el termómetro con el que mido si vamos bien y cómo podemos hacer las cosas cada vez mejor. La respuesta, por ahora, la dan los resultados: en 2025 hemos contado con récord histórico de ventas en Colombia. Además, tuvimos el mejor Hot Sale y Black Friday en la historia de la compañía en el país.
Pero lo que más me importa es entender qué los hizo posibles, porque eso es lo que nos permiti rá repeti rlos y superarlos. La respuesta, son las personas. Los equipos son los que convierten un ecosistema digital en algo que más de 8 millones de colombianos eligen cada día. Este año aprendí —o más bien, confi rmé— que el crecimiento sostenible siempre ti ene nombre propio. El nombre de quienes toman decisiones con criterio bajo presión, que construyen lo que antes parecía inalcanzable, y que ti enen la disciplina de simplifi car cuando todo empuja hacia la complejidad.
La simplicidad no es un valor decorati vo. Es una ventaja competitiva. Un equipo que sabe eliminar lo accesorio actúa más rápido, comunica mejor y genera más impacto. En mercados que evolucionan y están en proceso de expansión rápida como Colombia y Venezuela, la capacidad de ir a lo esencial
marca la diferencia.
En ese marco, la inteligencia arti fi cial deja de ser una herramienta o proyecto del área de IT en las compañías, para converti rse en una nueva forma de trabajar buscando la simplicidad en toda la organización y a todos los niveles. La usamos para tomar mejores decisiones, anti cipar necesidades del
cliente y liberar ti empo para lo que realmente importa: pensar con mayor profundidad y actuar con más velocidad para seguir liderando el mercado. La tecnología no reemplaza el criterio humano. Lo multiplica.
Pero hay algo que, para mí, lo explica todo: en Mercado Libre vivimos en beta conti nuo como un valor colecti vo y exigente. Es la convicción de que ninguna versión es defi niti va, que lo que funciona hoy debe cuesti onarse antes de que mañana deje de funcionar. Es incómodo. Y es exactamente lo que necesitamos.
Liderar hoy —en Colombia, en Venezuela— significa crear las condiciones para que los equipos se animen a probar, a equivocarse bien y a mejorar sin pausa. Los récords son una consecuencia de esa cultura. Liderar bajo esa cultura un equipo de más de 6.100 personas es el trabajo real.