Un análisis global de Astara revela que el país registra uno de los mayores crecimientos de la región en movilidad eléctrica, mientras factores como la inflación y los aranceles ganan peso en las decisiones de compra de los consumidores.
El negocio global de la automoción atraviesa una transformación profunda. Astara, compañía global especializada en la distribución eficiente de automóviles, publicó su informe Automotive Market Analysis 2025, que identifica las principales tendencias que están marcando una nueva era para el sector.
Según el análisis, la industria ha superado un punto de inflexión impulsado por una electrificación encaminada, una revolución tecnológica en baterías y un consumidor que valora tanto la economía como la innovación. La movilidad eléctrica continúa ganando terreno a nivel global. En 2025, la cuota de mercado de vehículos enchufables (BEV/PHEV) alcanzó el 19% en España, superó el 60% en países como Suecia (61%) y Dinamarca (69%), y llegó al 97% en Noruega, líder mundial en adopción de esta tecnología.
La tendencia también se refleja en América Latina. Según el informe, las ventas de vehículos enchufables crecieron un 120% en Colombia respecto a 2024, por encima de Perú (88%) y Chile (55%). Para Astara, la conversación ya no gira en torno a si la electrificación se impondrá, sino a cómo optimizar su ecosistema.
En paralelo, la denominada “ansiedad por la autonomía” comienza a quedar atrás gracias a los avances en tecnología de baterías. Su coste se ha reducido un 77% en la última década, mientras que innovaciones como los sistemas de intercambio de baterías y la carga ultrarrápida están transformando la experiencia de uso. En China, por ejemplo, los sistemas de intercambio ya acumulan más de 100 millones de operaciones.
El nuevo consumidor
El informe también identifica un cambio en el comportamiento de los compradores. Si antes la innovación tecnológica era el principal motor de búsqueda, ahora comparte protagonismo con factores económicos. Términos como “aranceles” e “inflación” han alcanzado un volumen de búsqueda similar al de la propia tecnología del vehículo, reflejando un consumidor más pragmático y atento al contexto económico global.
La conducción autónoma continúa expandiendo su alcance más allá del vehículo particular. El desarrollo tecnológico y la inversión están impulsando la aparición de flotas de camiones, robo-taxis y robo-buses que ya operan en ciudades de Estados Unidos, Europa y Asia, sentando las bases de una transformación en la logística y el transporte urbano.
El reporte también destaca la evolución de los principales salones del automóvil. Los grandes eventos de la industria han dejado de ser simples vitrinas de producto para convertirse en espacios donde el software, la inteligencia artificial en cabina y los ecosistemas conectados ocupan un papel central. Para Astara, esta transformación confirma que el automóvil se ha convertido en un dispositivo tecnológico sobre ruedas.