- La Administración Delegada fortalece la eficiencia y la transparencia en proyectos públicos, facilitando una gestión técnica precisa y coordinada.
- Arquitectura y Concreto avanza en dos obras institucionales adjudicadas por la ANIM bajo este esquema.
En un entorno donde el sector de infraestructura y construcción continúa fortaleciendo sus procesos para lograr mayor eficiencia y transparencia, la Administración Delegada se consolida como una modalidad contractual que aporta orden, trazabilidad y valor agregado en la ejecución de proyectos públicos.
El modelo permite que las empresas constructoras actúen como administradoras técnicas de la obra. Esto quiere decir que coordina procesos, gestiona compras y negocia insumos con acompañamiento permanente de la Interventoría y de la entidad contratante, asegurando una ejecución disciplinada y documentada en todas las etapas.
Así mismo, una de las características más relevante del esquema es que todas las eficiencias, optimizaciones y mejores condiciones logradas durante el proceso retornan directamente al proyecto. Esto favorece un uso responsable de los recursos y fortalecen la claridad en cada decisión técnica y financiera.
Un enfoque que aporta valor al proyecto
La Administración Delegada facilita una planificación más precisa, una gestión técnica coordinada y una ejecución construida sobre procesos verificables. La trazabilidad es constante, lo que permite claridad en los flujos de información y en el detalle de cada compra, autorización o ajuste en el desarrollo de la obra.
Además, este modelo aprovecha las economías de escala para obtener mejores negociaciones con proveedores. Esto se traduce en optimizaciones que fortalecen los resultados del proyecto y aseguran una ejecución coherente con los estándares técnicos definidos desde el inicio.
Un ejemplo actual de la aplicación de este modelo se evidencia a través de la ejecución de Arquitectura y Concreto, constructora con más de 35 años en el país, junto con la Agencia Nacional Inmobiliaria – ANIM de una licitación pública que incluye dos proyectos estratégicos que actualmente avanzan con la Administración Delegada como mecanismo de gestión.
El primero es Manzana 6 Ministerios, ubicado en una zona priorizada de renovación urbana en Bogotá, concebido para albergar dependencias administrativas de nivel nacional. Su desarrollo contribuye a consolidar un entorno institucional moderno y organizado.
El segundo es Tribunales de Antioquia, localizado en La Alpujarra en Medellín. Este proyecto moderniza la infraestructura judicial del departamento y reemplaza edificaciones antiguas, lo que fortalece la funcionalidad del distrito administrativo y revitaliza su entorno inmediato.
Ambas obras presentan retos técnicos importantes, como edificaciones en altura, dobles y triples placas, y la incorporación de concretos grises, blancos y elementos arquitectónicos de alta complejidad. Estos componentes requieren control estricto, planificación minuciosa y supervisión en todas las etapas. La Administración Delegada permite responder a estos desafíos con rigurosidad y coherencia técnica.
Impacto positivo en empleo y dinamización regional
Cada uno de estos proyectos generará alrededor de 500 empleos directos y 300 indirectos, lo que fortalece la cadena productiva local y moviliza talento en Bogotá y Medellín. Este impacto se extiende a proveedores, contratistas y servicios asociados, dinamizando regiones estratégicas del país.
“Creemos firmemente en la construcción de un país más fuerte y eficiente. La modalidad de Administración Delegada es una herramienta poderosa que nos permite optimizar cada peso invertido, asegurando la máxima transparencia y eficiencia en la ejecución de proyectos de gran impacto nacional. Estamos construyendo infraestructura de calidad superior, lo que reafirma nuestro compromiso con la excelencia y en quienes confían en nuestra solidez como compañía», afirmó Francisco Martínez, presidente de Arquitectura y Concreto.
En esta modalidad, todas las compras, negociaciones, aprobaciones y decisiones están soportadas documentalmente y verificadas de forma permanente por la Interventoría y la entidad contratante. Esto garantiza que cada fase del proyecto se ejecute de manera ordenada, auditable y alineada con las buenas prácticas del sector.
De esta manera, la Administración Delegada se fortalece como una alternativa eficiente, clara y técnicamente sólida para la ejecución de infraestructura pública en Colombia, promoviendo colaboración, transparencia y responsabilidad en la gestión de los recursos.