La falta de acceso a recursos puede ser una de las principales barreras para aventurarse al mundo empresarial, sin embargo, Val Logistics agente de carga digital, inició con USD500 y es un ejemplo de cómo una clara mentalidad y la convicción de hacer las cosas pueden ser el mejor impulso para materializar un sueño. Cristian Velandia, CEO y cofundador de Val Logistics habló para La Nota Económica sobre sus inicios y el actual proceso de expansión de la empresa.
La Nota Económica ¿Cómo fueron los orígenes de Val Logistics?
Cristian Velandia: Trabajando en una gran empresa del sector logístico, tuvimos la oportunidad de ver cómo en Europa, Estados Unidos y China la tecnología estaba transformando la gestión de importaciones y exportaciones. Las compañías lograban reducir tiempos, optimizar costos y tener un mayor control de sus operaciones.
Entonces nos hicimos una pregunta simple: ¿por qué esto no estaba al alcance de las empresas en Latinoamérica? Con esa idea nació VAL. Comenzamos con una inversión de apenas USD 500, un logo, muchas reuniones y la convicción de que podíamos acercar las mejores prácticas y la tecnología global a nuestros clientes de la región, y con eso ayudar a los importadores y exportadores a aumentar su rentabilidad.
LNE. ¿Qué brecha encontraron en el sector logístico y cómo lo aprovecharon?
CV: Detectamos que las mejores soluciones logísticas estaban reservadas para grandes empresas. Por eso creamos una plataforma que permite a cualquier compañía acceder a mejores opciones de transporte, optimizar costos y monitorear su carga en tiempo real.
Nuestro objetivo es simple: usar tecnología para hacer las importaciones y exportaciones más fáciles, eficientes y transparentes.
LNE. ¿Cómo opera actualmente la empresa?
CV: Operamos con una plataforma propia que centraliza todas las operaciones de importación y exportación. Estamos conectados con aerolíneas, navieras y otros actores de la cadena logística, lo que nos permite ofrecer trazabilidad en tiempo real sin importar el agente que gestione el embarque.
Además, desarrollamos ajustes específicos según las necesidades de cada cliente, porque creemos que la tecnología debe adaptarse a la operación, y no al contrario.
LNE. ¿Qué oportunidad encontraron en Chile? ¿Cómo llegaron a ella y cómo se ha materializado en la empresa?
CV: Ya trabajábamos importaciones desde este país, pero vimos una gran oportunidad cuando Compensar nos invitó a participar en su primera misión comercial a Chile. En total viajamos 10 startups, fue una gran experiencia que iba muy en línea con nuestro proceso de expansión. nos permitió conocer mejor el mercado, generar contactos estratégicos y reunirnos con algunas de las empresas de retail más grandes de la región, fortaleciendo nuestra presencia en el país. A raíz de esto nuestra decisión fue aperturar VAL chile.
LNE. En un mercado altamente competitivo ¿Qué deben hacer las empresas para avanzar en sus objetivos de crecimiento y desarrollo?
CV: En un mercado altamente competitivo, el mejor consejo es enfocarse en resolver un problema real y escuchar constantemente al mercado. Pero igual de importante es no intentar hacerlo solo: contar con aliados y partners estratégicos puede acelerar el crecimiento y abrir puertas que de otra manera serían muy difíciles de alcanzar.
La confianza juega un papel fundamental. En nuestro caso, el apoyo de Compensar nos permitió llegar a grandes compañías con las que probablemente nunca habríamos logrado reunirnos por nuestra cuenta. Compensar nos impulsó al crecimiento de una manera más profesional: nosotros queríamos expandirnos y ellos nos ayudaron a estructurar un soft landing en Chile. Ese respaldo fue clave para generar credibilidad y acceder a oportunidades reales de negocio que se materializaron en expectativas iniciales en ventas de $2.000 millones.
LNE. ¿Qué viene para Val Logistics?
CV: Lo que sigue para VAL es la consolidación de nuestras operaciones en Chile, México y Colombia. Nuestra misión es ayudar a las empresas de Latinoamérica a crecer y ser más rentables gracias a una logística más eficiente. Por eso, la tecnología seguirá siendo el motor que nos permita conectar, simplificar y transformar el comercio internacional en la región.