En el marco del mes Internacional de la Enfermería, expertos destacan su impacto en la atención, prevención y sostenibilidad del sistema de salud, en un contexto de déficit de talento y nuevas oportunidades globales.
En este mes de mayo se conmemora el Día Internacional de la Enfermería, una fecha que reconoce el rol fundamental de estos profesionales en la salud global. Hoy, más que nunca, su trabajo es clave para garantizar la atención oportuna, la prevención de enfermedades y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, en medio de desafíos estructurales como la escasez de talento y las desigualdades en el acceso a servicios de salud.
A nivel mundial, el personal de enfermería alcanza los cerca de 29,8 millones de profesionales según los más recientes datos, evidenciando un crecimiento en los últimos años; sin embargo, de acuerdo al último informe State of the World’s Nursing 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) persisten brechas importantes entre los países miembros que limitan el acceso equitativo a servicios de salud. De hecho, aunque la escasez global ha disminuido, sigue representando un reto crítico para avanzar hacia la cobertura sanitaria universal.
Para Nicolás Orbenes, médico y fundador de NOMII, empresa especializada en conectar médicos y enfermeras con oportunidades laborales en Alemania, “hoy en día, el gran reto de los sistemas sanitarios no es simplemente tener más enfermeros, sino asegurar que estos tengan la posibilidad de trabajar en condiciones apropiadas; esto incluye acceso a bienestar, capacitación constante y recursos que les faciliten ofrecer una atención cada vez más humana y eficaz. La función de la enfermería continuará siendo crucial para atender las nuevas demandas sanitarias de la población”, comentó el vocero.
En el caso de Colombia, el panorama refleja los siguientes desafíos: en el país hay cerca de 1 profesional de enfermería por cada 1.000 habitantes, según la Asociación Colombiana de Facultades de Enfermería, lo cual está lejos de la recomendación de la OMS que dice que se debe contar con al menos 3 por cada 1.000 personas. Este déficit, es aún mayor en las áreas rurales, donde esta cifra puede ser menor a 0.5 afectando la cobertura y calidad de la atención.
Bajo este escenario, Orbenes menciona que una de las claves para enfrentar el déficit de profesionales de enfermería está en seguir fortaleciendo la formación y experiencia del talento humano en salud.
“Brindar oportunidades para que enfermeras-os puedan capacitarse y adquirir experiencia en sistemas de salud más avanzados como el alemán permite no solo potenciar sus habilidades clínicas y humanas, sino también generar un intercambio de conocimientos que puede aportar al fortalecimiento del sector salud en Colombia”, afirmó el experto.
Por último, vale la pena destacar que la invitación a conmemorar esta profesión es clara: reconocer, fortalecer y cuidar a quienes cuidan. Y es que invertir en la enfermería no solo es una decisión sanitaria, sino también un aporte al progreso social y económico de los países.