La alopecia avanza con patrones distintos entre hombres y mujeres, pero el aumento de consultas tempranas evidencia un cambio en la forma de prevenir la pérdida de cabello.
En Colombia, 85% de las consultas por caída de cabello siguen siendo realizadas por hombres, aunque el dato más relevante no está solo en la participación, sino en la edad. Cada vez más jóvenes buscan atención especializada antes de llegar a etapas avanzadas de alopecia, marcando un cambio en el comportamiento del paciente frente a esta condición.
La explicación tiene una base biológica clara. Según explica Andrés Martínez, CEO de Mediarte, la alopecia androgenética, la más común, está directamente relacionada con la testosterona. Esta hormona, al transformarse en DHT, afecta los folículos pilosos y acelera la caída del cabello, un proceso más frecuente en hombres por su mayor carga hormonal.
En contraste, las mujeres presentan una distribución distinta de los receptores hormonales en el cuero cabelludo, lo que hace que la caída sea más uniforme y menos localizada. Sin embargo, eso no implica menor vulnerabilidad. Factores como el estrés, el posparto o deficiencias nutricionales pueden detonar episodios de efluvio telógeno, una forma de caída temporal que, en muchos casos, es más común en mujeres.
Más allá del género, persisten mitos que retrasan la atención. Uno de los más extendidos es que lavar el cabello diariamente provoca su caída. Martínez desestima esta creencia y aclara que la frecuencia del lavado depende de la producción de grasa de cada persona, sin relación directa con la pérdida capilar.
El problema, advierte el especialista, es que muchos pacientes siguen acudiendo tarde. “Esperar a estar más calvo o usar tratamientos recomendados por terceros termina complicando el manejo clínico”, señala. El uso de productos sin supervisión o fórmulas encontradas en internet también figura entre los errores más comunes.
En términos de evolución, la alopecia en hombres suele avanzar más rápido, iniciando en entradas y coronilla, mientras que en mujeres se manifiesta desde la zona central hacia los lados. No obstante, estos patrones no determinan el tratamiento, que debe ser personalizado en todos los casos, especialmente en procedimientos como implantes capilares, donde la morfología y el diseño varían según el paciente.
Desde Mediarte Medical Center sostienen que el cambio más relevante en el país ha sido cultural. Las mujeres han comenzado a abandonar soluciones caseras o “remedios de peluquería” para acudir a especialistas, mientras que los hombres están entendiendo la importancia de la prevención.
Con una visión proyectada hacia 2030, el centro busca posicionarse internacionalmente en tratamientos capilares avanzados, en un contexto donde la demanda seguirá creciendo impulsada por factores estéticos, pero también por una mayor conciencia sobre salud capilar.