- Según Adecco Colombia, los esquemas híbridos, el teletrabajo y los horarios flexibles se consolidan como factores decisivos para atraer y retener talento femenino, especialmente en un contexto donde persisten brechas de empleo entre hombres y mujeres.
- Para 2026, las compañías que avancen hacia modelos laborales más adaptables podrán fortalecer su competitividad, reducir rotación y responder mejor a las nuevas prioridades del talento femenino en Colombia.
Lo que hace una década se catalogaba como un beneficio accesorio en las ofertas laborales como el teletrabajo, horarios flexibles y esquemas híbridos, se ha transformado en un factor determinante para que miles de mujeres en Colombia no tengan que elegir entre su desarrollo profesional y sus responsabilidades de cuidado. La flexibilidad laboral ya no es negociable: es condición de permanencia.
Así lo advierte Adecco Colombia, líder en consultoría de recursos humanos, al revelar que la falta de adaptabilidad en los horarios y el lugar de trabajo se posiciona como una de las razones principales por las que las mujeres abandonan sus empleos. «La participación laboral femenina continúa siendo inferior a la de los hombres, pese a avances recientes y a su creciente presencia en sectores históricamente masculinizados como la alta gerencia, finanzas, construcción, supply y tecnología», señala Martha Benavides, gerente de Service Delivery Staffing de la firma.
Los números respaldan la alerta. Según la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del DANE, en febrero de 2026 la brecha de desempleo entre géneros se mantuvo significativa: 11,7% para mujeres frente al 7,4% para hombres. Aunque Adecco registra que la participación femenina alcanzó el 44% a nivel nacional en 2025 —una diferencia de solo 12 puntos porcentuales respecto a los hombres—, las barreras estructurales persisten.
El costo de la rigidez
Nueve de cada diez mujeres en Bogotá asumen trabajo de cuidado no remunerado, según el DANE. Esta realidad, sumada a la escasa infraestructura de apoyo y la concentración desproporcionada de responsabilidades domésticas, genera interrupciones en las trayectorias profesionales que impactan salarios, oportunidades de ascenso y acceso a roles estratégicos.
La ecuación, sin embargo, tiene solución. El 86% de las mujeres en Colombia prefiere modelos híbridos o remotos, según estudios recientes citados por Adecco. Las organizaciones que han escuchado esta demanda reportan mayor retención, compromiso y productividad, además de menor rotación.
La maternidad como punto de quiebre
Precisamente, la maternidad que emerge como uno de los momentos más críticos, se encuentra actualmente bajo intenso escrutinio judicial en Colombia, luego de que fuera noticia, una demanda que será estudiada por la Corte Constitucional, la cual busca ampliar la licencia de maternidad de 18 a 27 semanas, reabriendo el debate sobre el equilibrio entre bienestar social, productividad y los costos que esta extensión implicaría para el sistema de salud y el mercado laboral.
Mientras se define el fallo, la realidad actual muestra que la falta de esquemas flexibles durante esta etapa no solo amenaza la permanencia inmediata, sino que proyecta sombra sobre el futuro profesional: las interrupciones prolongadas o las renuncias forzadas durante el período postparto se traducen en menores niveles salariales, pérdida de redes de contacto y dificultades para reincorporarse a roles de igual o mayor nivel jerárquico.
Las modalidades de teletrabajo y horarios adaptables se convierten entonces en un puente vital que permite a las madres mantener su relevancia profesional sin abandonar sus responsabilidades familiares, aunque aún son minoritarias las empresas que estructuran estas políticas de manera intencional y sostenida, especialmente en un contexto donde la legislación laboral podría experimentar cambios significativos que impactarían tanto a trabajadoras como empleadores.
Más allá del beneficio
«La flexibilidad laboral ya no puede considerarse opcional; es una necesidad para avanzar hacia entornos más equitativos», enfatiza Benavides. Para 2026, la experta plantea que las empresas deben consolidar políticas organizacionales libres de sesgos, fortalecer esquemas híbridos y teletrabajo, y diseñar horarios realmente adaptables.
La flexibilidad laboral dejó de ser un diferencial y hoy representa una herramienta estratégica para atraer talento, fortalecer la productividad y construir organizaciones más competitivas y sostenibles.