En un país donde millones de hogares dependen del trabajo doméstico y miles de pequeñas empresas buscan formalizar sus procesos laborales, Symplifica ha demostrado que la tecnología también puede ser una herramienta para impulsar la inclusión, la legalidad y la tranquilidad. Al frente de esta transformación está su CEO, quien ha liderado una propuesta innovadora que simplifica la gestión laboral, promueve la formalización del empleo y contribuye a construir relaciones más justas y transparentes entre empleadores y trabajadores. En esta entrevista conversamos sobre la reforma laboral, el impacto social de la tecnología y la visión que está redefiniendo la manera de gestionar el talento en Colombia y América Latina.
El nuevo escenario
El Gobierno ha expedido normas que desarrollan aspectos centrales de la reforma laboral. ¿Cuál considera que será el mayor impacto para las empresas durante el segundo semestre de 2026?
El mayor impacto no viene de una sola norma, sino de la convergencia de varios cambios. Desde el 15 de julio la jornada laboral máxima será de 42 horas semanales, lo que obligará a reorganizar horarios, revisar turnos y ajustar la liquidación de la nómina.
Es importante aclarar que este cambio no aplica únicamente a las empresas. También cobija a los hogares que tienen emplean trabajadoras domésticas, como empleadas domésticas, niñeras, auxiliares de enfermería, cuidadores de adultos mayores, conductores y otros trabajadores del hogar. En otras palabras, tanto los negocios como los empleadores del hogar deberán adaptarse a las nuevas reglas.
El reto será implementar estos cambios de manera ordenada y con el conocimiento necesario para evitar errores y cumplir con la normativa.
¿Estamos frente a una simple actualización normativa o ante un cambio en la manera de gestionar el talento?
No estamos frente a una simple actualización normativa, sino ante un cambio en la forma de gestionar las relaciones laborales. Con la reducción de la jornada laboral y los nuevos esquemas de recargos, muchas empresas tendrán que replantear la organización de sus turnos, la distribución de las cargas de trabajo e, incluso, evaluar si necesitan ampliar sus equipos para mantener la misma operación sin afectar el servicio. Sectores como restaurantes, hoteles, comercio, salud o vigilancia serán algunos de los que podrían sentir este impacto con mayor intensidad.
Este reto también alcanza a los hogares que emplean trabajadoras domésticas, niñeras o cuidadores, quienes deberán ajustar la jornada y cumplir con las nuevas disposiciones.
Más que cumplir una norma, se trata de adoptar una gestión laboral más estratégica, planificada y apoyada en la tecnología para responder a estos cambios de forma sostenible.
¿Qué tipo de auditoría interna recomendaría realizar antes de que llegue una visita del Ministerio del Trabajo?
RRecomendaría hacer una revisión preventiva en cuatro frentes: primero, verificar que las condiciones de trabajo estén claramente definidas y, de ser posible, respaldadas por un contrato escrito; segundo, confirmar que las afiliaciones y los aportes a seguridad social estén completos y al día; tercero, revisar la jornada laboral, los recargos y los ajustes derivados de la reducción a 42 horas semanales; y, por último, asegurar que toda la documentación esté organizada y disponible.
En los hogares, por ejemplo, el contrato escrito sigue siendo poco común, pero es una herramienta que brinda claridad, genera confianza entre las partes y ayuda a prevenir conflictos sobre aspectos como la jornada, el salario o las funciones.
Más que prepararse para una eventual visita del Ministerio del Trabajo, el objetivo es mantener una gestión laboral ordenada y permanente. Esto aplica tanto para las empresas como para los hogares que emplean trabajadores, y la tecnología puede facilitar este proceso al centralizar la información y reducir el riesgo de errores u omisiones.
¿Cómo puede una empresa convertir el cumplimiento laboral en una ventaja competitiva?
El cumplimiento laboral no solo reduce riesgos, también construye confianza. Las organizaciones que gestionan correctamente sus relaciones laborales suelen tener equipos más estables, mayor productividad y una mejor reputación frente a clientes, aliados e inversionistas.
Pero su mayor valor está en el impacto que genera. Cada empresa o hogar que formaliza a un trabajador le abre la puerta al acceso a salud, pensión, crédito y otros beneficios que mejoran su calidad de vida. Esto cobra especial relevancia en el trabajo doméstico, un sector que históricamente ha enfrentado altos niveles de informalidad.
Hay un aspecto que vale la pena visibilizar: muchas personas que contratan una empleada doméstica, una niñera o un cuidador no se consideran empleadores. Sin embargo, desde el momento en que existe una relación laboral, sí lo son y tienen las mismas responsabilidades frente a la ley. Entenderlo es el primer paso para garantizar relaciones laborales más justas y protegidas.
Ese ha sido el propósito de Symplifica durante los últimos diez años: hacer que la formalización y la gestión laboral sean procesos simples y accesibles, tanto para los hogares como para las pequeñas y medianas empresas, porque creemos que cumplir la ley también es una forma de generar bienestar y crecimiento para el país.
¿Qué papel jugarán la tecnología, la automatización y la inteligencia artificial para facilitar el cumplimiento de estas obligaciones?
La tecnología ya dejó de ser un complemento para convertirse en un aliado clave del cumplimiento laboral. Hoy permite automatizar procesos como la liquidación de nómina, las afiliaciones, el cálculo de jornadas y recargos, además de mantener la documentación organizada y actualizada, reduciendo errores y riesgos de incumplimiento.
La inteligencia artificial lleva ese valor un paso más allá, al ayudar a interpretar los cambios normativos, entregar información personalizada y orientar a cada empleador según su caso, sin que tenga que convertirse en experto en legislación laboral. Esto es especialmente valioso tanto para las empresas como para los hogares que emplean trabajadores y deben cumplir las mismas obligaciones.
Sin embargo, la tecnología por sí sola no basta. El verdadero diferencial está en combinar automatización con acompañamiento humano, porque detrás de cada proceso laboral hay personas que necesitan tomar decisiones con confianza y tranquilidad.
¿Cree que las áreas de Recursos Humanos tendrán un papel más estratégico dentro del negocio a partir de esta nueva regulación?
Sin duda. Esta regulación impulsa a las áreas de Gestión Humana a asumir un rol más estratégico. La tecnología permite automatizar procesos como la nómina y el cumplimiento normativo, para que las organizaciones puedan enfocarse más en las personas, la cultura y el desarrollo del talento.
Pero este desafío no es exclusivo de las empresas. Quienes contratan personal para el hogar también son empleadores, aunque muchas veces no se reconozcan como tales, y tienen las mismas responsabilidades frente a la ley.
Al final, el verdadero cambio consiste en entender que gestionar bien las relaciones laborales, ya sea en una empresa o en un hogar, no es solo cumplir una norma, sino generar confianza, bienestar y relaciones de trabajo más sostenibles.