En un contexto de incertidumbre económica, especialistas advierten que gastar la prima en compras impulsivas puede afectar la estabilidad financiera de los hogares.
Miles de trabajadores colombianos recibirán durante las próximas semanas la prima legal de servicios, un ingreso adicional que representa medio salario y que, para muchas familias, puede convertirse en una oportunidad para mejorar sus finanzas o, por el contrario, en un gasto que desaparece rápidamente sin generar beneficios a largo plazo.
En un escenario marcado por la volatilidad económica, el aumento del costo de vida y la incertidumbre frente al comportamiento de los mercados, los expertos recomiendan analizar cuidadosamente el destino de estos recursos y evitar que la prima se convierta en dinero destinado exclusivamente al consumo inmediato.
«Antes de gastar la prima, es fundamental revisar el estado de las finanzas personales, identificar deudas, evaluar necesidades prioritarias y definir objetivos de ahorro o inversión«, explica Reinaldo Medina, experto en finanzas y docente de la Escuela de Negocios de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz.
Las deudas, la principal prioridad
Según el especialista, una de las mejores decisiones financieras es utilizar parte de la prima para reducir obligaciones crediticias, especialmente aquellas con tasas de interés elevadas.
«Las tarjetas de crédito suelen ser las deudas más costosas para los hogares. Hacer abonos extraordinarios permite disminuir el saldo y reducir significativamente los intereses futuros«, señala Medina.
El experto recomienda priorizar las obligaciones de acuerdo con su tasa de interés, plazo y valor de la cuota mensual.
Para quienes no tienen deudas urgentes, la prima puede convertirse en el punto de partida para fortalecer hábitos financieros saludables.
Entre las alternativas recomendadas se encuentran:
- Constituir un fondo de emergencia.
- Abrir un CDT u otros instrumentos de inversión de bajo riesgo.
- Ahorrar para metas específicas como vivienda, educación o emprendimiento.
- Financiar estudios o procesos de formación profesional.
«La educación es una de las inversiones con mayor retorno a largo plazo, porque aumenta la productividad, la empleabilidad y las oportunidades de crecimiento profesional«, agrega el docente.
El error más común: gastar sin plan
Uno de los principales riesgos durante esta temporada es destinar la totalidad de la prima a gastos impulsivos, compras no planificadas o consumo de corto plazo.
Los especialistas recomiendan elaborar un presupuesto sencillo y definir previamente qué porcentaje se destinará a deudas, ahorro, inversión y consumo.
La llegada de la prima representa mucho más que un ingreso adicional. Puede convertirse en una herramienta para fortalecer la estabilidad económica del hogar, reducir el estrés financiero y avanzar hacia objetivos personales de largo plazo.
«La clave está en tener un plan. Cuando las personas saben para qué van a utilizar su dinero, toman mejores decisiones y logran mayor tranquilidad financiera«, concluye Medina.