Recientemente la Reserva Federal indicó que planea comenzar a subir pronto su tasa de interés de referencia, incluso en marzo. Se trata de un paso clave para revertir sus políticas de tasas bajas de la era pandémica, que impulsaron las contrataciones y el crecimiento, pero a costa de aumentar la inflación en Estados Unidos a su nivel más alto en 40 años.
La inflación en términos macroeconómicos, es el incremento generalizado y sostenido de los precios en los productos, bienes y servicios más representativos del consumo en los hogares dentro de una nación determinada. Está íntimamente relacionado con el desordenado y exponencial crecimiento en el valor de los precios, de la mayor parte de los bienes y servicios que se comercian en sus mercados internos, por un lapso de tiempo permanente. La inflación de EE.UU. aumentó aún más en diciembre, con cifras anualizadas que subieron del 6,8 % en noviembre al 7,0 % en diciembre, lo que marca el mayor aumento interanual en casi cuarenta años, contrarrestando la postura del banco central y la administración del presidente Biden. que han caracterizado los precios altísimos como un fenómeno transitorio provocado por problemas en la cadena de suministro durante la pandemia.
Según esto para el director de Latam en Usa Edgar Pulido, cuando existe inflación en una economía determinada, es complejo, redistribuir los ingresos, entiéndase como: pagar la renta, honrar las deudas o en tomar posiciones, llámese, hacer inversiones, como quiera que los precios, que antes servían de referencia para proporcionarle a nuestro dinero, una manera más favorable de asignación, por éste fenómeno inflacionario, es difícil y complejo, toda vez que los precios base de referencia, están tergiversados. Y la unión americana no se salva de este fenómeno mundial.
Adicional, los precios altísimos como un fenómeno transitorio provocado por problemas en la cadena de suministro durante la pandemia y con su nueva variante Ómicron, los mercados internacionales se tornan nerviosos, ante una eventual recesión y por ende una contracción de la economía.
Según Pulido de Latam en Usa diversos analistas del mercado internacional coinciden que, indefectiblemente el banco central americano, endurecerá sus políticas económicas y, por ende, aumentará significativamente las tasas, procurando con ello, mitigar la inflación, apostándole a una normalización monetaria. Medida odiosa para el mercado, sin embargo, pretende, estabilizar los precios al consumidor.
La tasa de los fondos federales se aumentará, suponiendo que las condiciones sean apropiadas para hacerlo, aún queda mucho por decidir, incluido el ritmo de las subsiguientes alzas de tasas o la rapidez con la que los funcionarios permitirán que su balance general disminuya.
La acción del banco central dependerá del ritmo en que la inflación caiga desde sus máximos actuales de varias décadas y regrese al objetivo del 2 % de la Fed; sin embargo, se sabe que el banco central pondrá fin al apoyo extraordinario que ha brindado. a la economía de EE. UU. durante la pandemia de coronavirus, a pesar de la alta inflación y sin señales de que haya alcanzado su punto máximo hasta ahora.
La inflación no ha mejorado, pero probablemente ha empeorado desde la reunión de política monetaria de la Fed en diciembre, lo que sugiere que, si la situación se deteriora aún más, la política de la Fed tendrá que reflejar eso, agrega Pulido.
La FED con esta movida, espera, que en el primer trimestre del año que se consume, se modere a un 2,1% no obstante, los evidentes inconvenientes derivados con las cadenas de suministros, entre otros aspectos, tales como déficit de mano de obra, prometen un panorama nada claro en materia de política económica internacional.