- La plataforma tecnológica Orangepill desarrolla una arquitectura financiera que permite a empresas integrar múltiples proveedores de pago, billeteras digitales y automatizar operaciones financieras dentro de un mismo entorno operativo.
El crecimiento del ecosistema fintech y la expansión de los sistemas de pagos en tiempo real posicionan a Colombia como uno de los mercados estratégicos para el desarrollo de nuevas infraestructuras financieras en América Latina.
Con más de 410 fintech locales y cerca de 678 empresas operando en el mercado, Colombia se consolida como el tercer ecosistema fintech más grande de América Latina, después de Brasil y México. Este crecimiento, impulsado por la digitalización de los servicios financieros y la expansión de los sistemas de pagos en tiempo real, está acelerando el desarrollo de nuevas infraestructuras tecnológicas para el sector.
Además, el sector fintech colombiano proyecta ingresos superiores a US$3.500 millones para 2025, impulsado principalmente por soluciones de pagos digitales y crédito digital, que concentran más del 70 % de las empresas del ecosistema.
En este contexto, la plataforma tecnológica Orangepill desarrolla una arquitectura financiera que busca integrar pagos, billeteras digitales y activos financieros programables dentro de un mismo entorno operativo para plataformas digitales.
“Colombia está viviendo una transformación profunda en su infraestructura financiera. El desarrollo de sistemas de pagos instantáneos y la aceleración de las fintech crean un entorno ideal para construir nuevas capas tecnológicas que permitan a las empresas programar, automatizar y orquestar sus operaciones financieras”, afirma Tomislav Bišćan, fundador de Orangepill.
La compañía fue fundada en 2022 en Croacia por Bišćan, ingeniero y empresario especializado en infraestructura financiera y sistemas de pagos y ex-CTO de Minka, donde lideró el desarrollo técnico de TransfiYa, el primer sistema de pagos en tiempo real de América Latina.
Dentro del ecosistema fintech global, la compañía se posiciona como una capa de infraestructura financiera que permite orquestar pagos, billeteras digitales y múltiples rieles financieros, facilitando que plataformas digitales integren distintos proveedores de pago y automaticen el flujo del dinero dentro de sus sistemas.
“La solución busca resolver desafíos estructurales del mercado financiero actual, como la dependencia de un único proveedor de pagos o riel financiero, la fragmentación tecnológica entre billeteras digitales y sistemas de procesamiento, así como la dificultad para operar en entornos multi-merchant o integrar nuevos rieles financieros locales”, agrega Bišćan.
Para abordar estos retos, la plataforma permite orquestar múltiples proveedores, integrar billeteras digitales y habilitar tokenización y activos financieros programables dentro de una misma arquitectura, facilitando que las empresas amplíen o ajusten su infraestructura financiera sin rediseñar completamente sus sistemas tecnológicos.
Estas herramientas permiten a plataformas digitales como marketplaces, superapps, fintech o comercios electrónicos reducir la dependencia tecnológica, mejorar la resiliencia operativa y optimizar procesos de conciliación y tesorería.
Actualmente, Orangepill sirve clientes en Croacia, Reino Unido, España y varios países de América Latina, incluyendo México, Colombia, Bolivia, Costa Rica y Perú, con un enfoque estratégico en la región, donde los rieles de pago en tiempo real y la innovación fintech avanzan con gran rapidez.
En paralelo, el desarrollo de nuevas infraestructuras financieras está impulsando modelos emergentes como los pagos conversacionales y la automatización financiera, que permiten iniciar transacciones desde canales de mensajería o interfaces automatizadas utilizando la misma infraestructura financiera del comercio electrónico tradicional.
“El futuro del dinero será programable y operará en múltiples rieles financieros. Las empresas necesitarán controlar cómo, cuándo y hacia dónde se mueve el dinero dentro de sus plataformas. La infraestructura financiera está evolucionando hacia modelos multi-rail y en tiempo real que permitirán mayor eficiencia y flexibilidad para la economía digital”, concluye Bišćan.