Club Fidelissa, un reconocimiento a la labor del personal de droguerías.
En Colombia, más de 20.000 farmacias y droguerías funcionan como el primer punto de contacto entre la ciudadanía y el sistema de salud. El rol del personal de atención en droguerías, tanto en entornos urbanos como rurales, trasciende la entrega de los medicamentos. En estos puntos de venta el dependiente orienta, escucha, identifica señales de alerta y en muchos casos es quien recomienda consultar a un médico cuando se detecta un riesgo para la salud de los visitantes.
En un contexto marcado por brechas en el acceso, tiempos de espera y sobrecarga en los servicios de urgencias, el rol de estos establecimientos cobra especial relevancia, señala Andrea Espitia, gerente de mercadeo de Laboratorios La Santé.
Un segmento significativo de usuarios consulta primero a la droguería, antes de acudir a un centro de salud o clínica, especialmente cuando se tienen síntomas leves o se desea ampliar información de tratamientos ya formulados por un profesional de la salud. Esto convierte a los droguistas en actores clave en la cadena de atención, con impacto directo en la continuidad de los tratamientos que es vital cuando se habla de enfermedades crónicas, así como el uso adecuado de medicamentos y la prevención de complicaciones.
Además de su función sanitaria, las droguerías representan una pieza fundamental de la economía local. Aportan a la generación de empleo formal, dinamizan cadenas de suministro farmacéutico y, en muchos municipios, constituyen un punto de atención permanente para atender necesidades de las poblaciones, comenta Andrea Espitia.
Conscientes de esta importancia en la vida y en la salud de los colombianos hace 3 años se creó el Club La Santé como un programa integral de respaldo a dependientes de farmacia, administradores, dueños de punto de venta y fuerza comercial. Hoy más de 13.000 dependientes han formado parte del Club y cada registro representa una historia, una familia y una vocación.
Muchos de ellos son el principal sustento de su hogar, llevan años trabajando en farmacias y buscan crecer profesionalmente. El Club entiende esa realidad y responde a ella con formación y acompañamiento permanente explica Andrea Espitia, gerente de mercadeo de Laboratorios La Santé.
El Club La Santé es una comunidad. Nació del reconocimiento de algo muy simple pero poderoso: detrás de cada medicamento hay una persona que orienta, escucha y acompaña al paciente. Y esa persona, muchas veces, es dependiente de una farmacia.
Más que un programa, el Club es una forma de resaltar su rol fundamental. Desde nuestra empresa farmacéutica buscamos acompañar su desarrollo profesional y reconocer su esfuerzo diario en pro de la salud de los colombianos.
¿Por qué crear un programa específico para este sector?
Porque entendimos que el sector farmacéutico no se fortalece solo con innovación en productos, sino con inversión en las personas que están en la primera línea de atención.
El dependiente no solo vende, orienta. No solo entrega un producto, muchas veces entrega tranquilidad. Desde esa mirada humana nace el Club: como una plataforma para formarlos, escucharlos, reconocerlos y construir una relación más cercana y más consciente.
¿Qué significa Fidelissa dentro del Club?
Fidelissa representa el corazón del programa. Es la idea de fidelización entendida desde la confianza y el vínculo emocional, no solo desde los incentivos.
Para nosotros, fidelizar no es premiar una compra; es construir una relación. Es enviar un mensaje el día de su cumpleaños, es capacitarlos con cápsulas de conocimiento, es reconocer su participación en actividades formativas. Fidelissa es hacer que cada miembro se sienta tenido en cuenta, escuchado y valorado.
¿Cómo cambia la experiencia de quienes participan?
Cambia porque pasan de tener una relación transaccional con la marca a tener una relación cercana y continua. Reciben formación sobre patologías, participan en trivias, reciben contenidos útiles para su día a día y acceden a beneficios tangibles que reconocen su esfuerzo.
Pero, más allá de los premios, lo que realmente transforma la experiencia es el reconocimiento. Sentir que alguien los felicita en una fecha especial o que invierte en su capacitación genera un vínculo que va más allá del producto.
¿Qué impacto ha tenido en el sector?
El impacto se refleja tanto en cobertura como en engagement. Actualmente, más del 50% de los códigos de cadenas y farmacias VIP están registrados en el Club frente al último censo sectorial. Además, los niveles de apertura en canales como WhatsApp y correo electrónico superan el 56%, lo que demuestra un vínculo activo y no meramente nominal.
En términos de participación, miles de dependientes han intervenido en trivias, módulos de conocimiento y actividades formativas. Este nivel de interacción no solo fortalece el aprendizaje, sino que nos ha permitido construir una base de datos robusta que mejora la segmentación y personalización de la comunicación.
¿Cómo beneficia esto al paciente final?
Cuando el dependiente está mejor capacitado y se siente respaldado, la calidad de la recomendación mejora. Eso impacta directamente en la experiencia del paciente.
El Club no solo fortalece la relación marca–farmacia, sino que contribuye a elevar el estándar del servicio en el punto de atención. En salud, cada mejora en información y orientación puede marcar una diferencia importante.
¿Qué los hace diferentes frente a otros programas?
La diferencia está en el propósito. Muchos programas se centran únicamente en premios; nosotros partimos de la relación humana. El Club combina formación, reconocimiento emocional, beneficios y comunicación constante en un modelo coherente y sostenido en el tiempo. No es una acción puntual, es una apuesta estructural por construir comunidad dentro del sector farmacéutico.
¿Cuál es el mensaje que quieren dejarle al sector?
Que crecer juntos es posible. Y que La Santé como compañía decide invertir en las personas que están en el corazón del punto de venta, está apostando por un sector más fuerte y más humano. El Club La Santé y Fidelissa no buscan solo lealtad, buscan acompañar, formar y reconocer. Porque creemos que el verdadero crecimiento ocurre cuando las personas se sienten valoradas.