- Con la llegada del fenómeno de El Niño, soluciones como el monitoreo del consumo, la programación de dispositivos y la energía solar facilitan que las familias reduzcan su consumo eléctrico sin cambiar por completo sus rutinas.
La llegada anticipada del fenómeno de El Niño no sólo encendió las alertas por las altas temperaturas y la disminución de las lluvias. También motivó al Gobierno Nacional a impulsar medidas para reducir el consumo de electricidad, entre ellas beneficios para los hogares que logren disminuir su demanda energética.
En este contexto, ahorrar energía deja de ser únicamente una recomendación ambiental para convertirse en una decisión que también puede representar un alivio económico para las familias colombianas. Sin embargo, el reto continúa siendo el mismo: ¿cómo reducir el consumo de electricidad de manera constante sin depender de recordar apagar cada aparato o modificar por completo las rutinas del hogar?
La respuesta, según expertos en tecnología para el hogar, está en aprovechar herramientas que permitan gestionar el consumo de energía de manera más eficiente. Hoy existen dispositivos que hacen posible programar el apagado automático del televisor durante la madrugada, desconectar el calentador cuando no hay personas en casa, encender únicamente las luces necesarias, monitorear desde el celular qué equipos siguen consumiendo electricidad o incorporar cámaras de seguridad alimentadas por energía solar, reduciendo así la dependencia de la red eléctrica.
Estas soluciones también ayudan a disminuir el llamado consumo fantasma, es decir, la energía que siguen utilizando muchos equipos electrónicos aun cuando aparentemente están apagados, un gasto silencioso que, acumulado en millones de hogares, incrementa la demanda energética del país.
Para VTA, empresa que comercializa la marca More Products, la tecnología puede convertirse en un aliado para que el ahorro deje de depender únicamente de los hábitos de las personas y haga parte del funcionamiento cotidiano del hogar.
«El ahorro de energía ya no tiene que depender de que alguien recuerde apagar cada dispositivo. Hoy la tecnología permite programar tareas cotidianas como desconectar equipos cuando no hay nadie en casa, controlar el consumo desde el celular o aprovechar soluciones alimentadas por energía solar. Más que tener muchos dispositivos, un hogar inteligente es aquel donde todos trabajan juntos para simplificar la vida de las personas y hacer un uso más eficiente de la energía. Esa es nuestra apuesta: conectar y simplificar la vida de los hogares mientras contribuimos a un consumo más responsable», afirma Adriana Martín Gómez, Gerente de Mercadeo de More Products.
La adopción de este tipo de soluciones cobra especial relevancia en un escenario como el actual, en el que el país enfrenta una mayor presión sobre el sistema eléctrico debido a las condiciones climáticas asociadas con El Fenómeno Niño. Acciones como programar el funcionamiento de los equipos, monitorear el consumo en tiempo real y aprovechar fuentes de energía renovable pueden generar un impacto significativo cuando se multiplican en miles de hogares.
Más allá de responder a una coyuntura, la eficiencia energética se perfila como uno de los principales desafíos para los próximos años. En ese panorama, la tecnología inteligente deja de ser un elemento asociado únicamente al confort para convertirse en una herramienta que ayuda a las familias a consumir de manera más responsable, reducir desperdicios y hacer un uso más eficiente de la energía.