En medio de un déficit récord de US$ 16.377 millones, US$ 5.570 millones por encima del registrado en 2024, y de una apreciación del peso superior al 15 % interanual, las compañías con operación internacional aceleran la digitalización de su gestión de divisas y control del gasto.
Colombia cerró 2025 con un déficit comercial de US$ 16.377 millones FOB, el mayor de la serie histórica disponible desde 1980 según cifras oficiales del DANE-DIAN, US$ 5.570 millones por encima del registrado en 2024. El resultado evidencia una brecha creciente en el comercio exterior, ya que mientras las importaciones CIF alcanzaron US$ 70.502 millones, con un crecimiento del 10%, las exportaciones se ubicaron en US$50.199,9 millones FOB, con un avance de apenas 1,3% frente al año anterior, afectadas por una caída del 17,9% en combustibles y extractivos parcialmente compensada por un crecimiento del 33,2% en agropecuarios, alimentos y bebidas.
A este panorama se suma un cambio relevante en la composición de las compras externas, ya que en el acumulado anual de importaciones, China desplazó a Estados Unidos como principal país de origen, con una participación del 27,5% frente al 22,9%, lo que dejó al déficit bilateral con China en US$16.508 millones, prácticamente equivalente al total del déficit comercial del país. Además, en abril de 2026, la TRM llegó a niveles no vistos desde 2021, con una apreciación interanual superior al 15%, según datos de la Superintendencia Financiera y el Banco de la República, comportamiento que presiona los márgenes de exportadores e importadores en sentidos opuestos. Este entorno presiona a las empresas con operación internacional a gestionar tipo de cambio, pagos a proveedores y control del gasto con mayor agilidad y en múltiples monedas.
En ese escenario, la fintech latinoamericana Global66 amplió las funcionalidades de su Cuenta Global Business con dos nuevas herramientas digitales orientadas a empresas que operan en múltiples monedas y mercados.
La primera, llamada Mesa de Dinero, permite a las compañías solicitar cotizaciones personalizadas de tipo de cambio para operaciones superiores a US$ 100.000 directamente desde la plataforma y recibir respuesta en segundos, de modo que el cliente puede evaluar el costo total antes de confirmar y aceptar o rechazar la operación sin penalidad; si el sistema no responde dentro del tiempo establecido, se asigna automáticamente el precio estándar del Exchange, disponible las 24 horas.
La funcionalidad opera en cinco monedas (dólar estadounidense, peso colombiano, euro, peso mexicano y peso chileno) y está habilitada para clientes con permisos administrativos en Cuenta Global Business, dentro del marco regulatorio aplicable, que en Colombia corresponde a la supervisión de la Superintendencia Financiera como Sociedad Especializada en Depósitos y Pagos Electrónicos (SEDPE).
La segunda, denominada Multitarjeta, habilita la emisión de hasta 100 Smart Card Business virtuales desde una sola Cuenta Global Business, con límites de gasto individuales, asignación por colaborador y trazabilidad completa de consumos, lo que elimina los esquemas operativos basados en tarjetas compartidas y los procesos manuales de reembolso.
“La empresa colombiana ya no opera en un solo mercado, sino que importa de Asia, exporta a Estados Unidos, paga proveedores en Europa y mantiene equipos distribuidos en otros países de la región; las herramientas financieras tradicionales fueron diseñadas para una realidad que cambió, y eso es lo que estamos resolviendo desde la Cuenta Global Business”, afirmó Daniel Londoño Tapia, Country Manager de Global66 en Colombia.
En Colombia, Global66 cerró 2025 con 354.000 clientes registrados y un volumen transaccionado de US$ 543 millones, un crecimiento del 214 % frente al año anterior que la consolidó como el segundo mercado de la compañía por volumen. En el mismo periodo, la ruta entre dólares y pesos colombianos creció 600%, impulsada por empresas exportadoras, importadoras y profesionales independientes con ingresos en moneda extranjera.
La migración hacia infraestructura financiera digital se observa también en otros mercados de la región, donde el segmento empresarial de Global66 creció 310 % en Chile y 227 % en Perú durante 2025.
“El crecimiento del segmento empresarial en la región confirma que la tesorería corporativa ya no es una operación local, sino que las compañías con presencia en varios países adoptan herramientas digitales para centralizar la gestión de divisas, pagos y control del gasto en una sola infraestructura”, agregó Londoño.