Tras casi ocho años, el combinado nacional vuelve a la grama del principal estadio del país el próximo 1 de junio contra Costa Rica para recibir el último aliento de sus hinchas antes de la Copa Mundial 2026. La gestión de Sencia, fundamental para este regreso.
La Selección Colombia regresa al Estadio Nemesio Camacho el próximo 1 de junio para enfrentar a Costa Rica en un duelo amistoso que servirá como cierre de su preparación en el país de cara a la Copa Mundial de la FIFA Canadá, México y Estados Unidos 2026. La última aparición de la Selección masculina de mayores en el Nemesio Camacho fue en junio de 2019, en un amistoso ante Panamá que finalizó 3-0 a favor de Colombia.
El retorno del combinado nacional al Nemesio Camacho representa el reencuentro de la Selección con el escenario que ha sido testigo de sus hitos más significativos en el fútbol profesional. Este recinto, consolidado históricamente como un punto cardinal del fútbol nacional, se prepara para recibir nuevamente al equipo de todos en un duelo que conecta la memoria de sus grandes gestas con el inicio de un nuevo desafío internacional.
“Estamos muy contentos de que la Selección Colombia regrese a Bogotá y al estadio que históricamente ha sido su casa. Volver a recibir al equipo de todos, antes de su viaje al Mundial, es una oportunidad única para millones de aficionados que viven en la ciudad. Queremos que la Selección siempre sepa que Bogotá es su hogar y tener un escenario a la altura de su historia y de su futuro”, afirma Mauricio Hoyos, CEO de Sencia.
Justamente, a través de la Asociación Público Privada (APP) con el distrito, Sencia avanza en los trabajos del nuevo estadio que tendrá la ciudad, que ofrecerá una experiencia de hospitalidad y servicios de alto nivel, preparando a Bogotá para liderar la competitividad regional, albergar las competiciones de mayor prestigio y consolidarse como la mejor opción para ser el hogar de la Selección Colombia. Con techo retráctil y grama híbrida, el proyecto garantizará la polifuncionalidad operativa bajo estándares mundiales.
Para garantizar el desarrollo operativo de un partido de la Selección Colombia, la preparación de Sencia se despliega sobre tres frentes: cancha, tecnología e infraestructura. En primer lugar, el equipo agronómico valida el terreno de juego bajo estándares exigidos por FIFA, CONMEBOL y Dimayor, con revisiones técnicas de humedad, rebote, rodamiento y torque. Además, la grama debe mantenerse entre 18 y 25 milímetros de altura y con niveles de humedad de entre 25 % y 50 %, según recomendaciones FIFA.
Paralelamente, se revisa toda la operación tecnológica del estadio, incluyendo iluminación, sonido, conectividad, accesos y sistemas de acreditación. A esto se suma una inspección integral de infraestructura física, rutas de evacuación y protocolos de emergencia articulados con Bomberos, Policía y el PMU distrital. El operativo involucra cerca de 1.000 personas entre logística, seguridad privada, limpieza y control de ingreso para garantizar el correcto desarrollo del evento.
El encuentro contra Costa Rica será la despedida y el último ensayo táctico antes del debut en el Grupo K de la Copa Mundial, donde Colombia enfrentará a Uzbekistán (17 de junio en Ciudad de México), República Democrática del Congo (23 de junio en Guadalajara) y cerrará ante Portugal (27 de junio en Miami). Cumplida la cita en Bogotá, la delegación nacional se desplazará a Estados Unidos para iniciar su campamento de entrenamiento final bajo los protocolos oficiales de la FIFA.
Un poco de historia
El Nemesio Camacho, fundado en 1938, ha sido el escenario de momentos relevantes del fútbol colombiano a nivel de selecciones: desde el empate 1-1 ante Uruguay el 16 de junio de 1957, el primer partido de eliminatorias disputado en este recinto, hasta la consecución de la Copa América 2001 contra México, el título más importante que ha logrado la ‘tricolor’.
El historial de la Selección en la capital es extenso y contundente: desde el debut en 1957 frente a Uruguay, el Nemesio Camacho ha sido sede oficial en ocho procesos eliminatorios (1958, 1962, 1970, 1974, 1978, 1982, 1986 y 2002). Un fortín donde se gestaron las primeras grandes gestas del fútbol colombiano. Este registro ratifica el peso del escenario en procesos clave, incluyendo la victoria frente a Perú que selló el tiquete a Chile 1962 y el recordado triunfo ante Argentina en noviembre de 2007 por las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010.
Además de las eliminatorias, este escenario ha sido sede de la Copa Mundial Sub-20 en 2011 y la Copa Mundial Femenina Sub-20 en 2024, dos torneos de la FIFA que proyectaron a Bogotá ante el mundo. Bogotá vuelve a jugar en las grandes ligas del fútbol. De la mano de Sencia y la Alcaldía Mayor, la ciudad se proyecta como una sede preparada para recibir al mundo y escribir los próximos capítulos de su historia deportiva.