En un entorno empresarial marcado por la incertidumbre, la transformación digital y los nuevos modelos de trabajo, las compañías en Latinoamérica enfrentan un desafío que muchas veces pasa desapercibido: la ineficiencia en la gestión de sus portafolios inmobiliarios.
Para muchas empresas, el gasto inmobiliario representa uno de los costos más altos después de la nómina. Sin embargo, a diferencia de otras áreas del negocio, este rubro no siempre se gestiona con una visión estratégica ni basada en datos.
Un problema silencioso con alto impacto financiero
De acuerdo con expertos del sector y con datos generados por nuestros especialistas a través de los años, sabemos que los espacios de oficinas suelen estar ocupados solo al 70% de su capacidad en un modelo de trabajo 100% presencial.
Con el auge del trabajo híbrido, los cambios en la asistencia a oficinas y la presión por optimizar costos, quedó en evidencia una realidad crítica: muchas organizaciones operan con espacios sobredimensionados, subutilizados o desalineados con sus objetivos estratégicos.
Una correcta estrategia inmobiliaria puede generar ahorros de entre el 10% y el 30% en portafolios de gran escala, además de mejoras significativas en eficiencia operativa.
Los 5 desafíos más comentados por nuestros más de 100 clientes en la región
Desde JLL identificamos estos puntos clave que escuchamos constantemente:
- Reducción de portafolio.
- Reducción de costos.
- Cultura organizacional.
- Gestión de datos.
- Bienestar.
Tecnología e inteligencia artificial en acción: de la gestión tradicional a la estrategia basada en datos
Hoy, las empresas más competitivas están migrando de un enfoque reactivo a uno estratégico, donde el uso de datos, la tecnología y la analítica predictiva permiten tomar decisiones más inteligentes sobre sus activos inmobiliarios.
Servicios como Occupancy Planning permiten entender cómo se utilizan realmente los espacios, ajustando la huella inmobiliaria a las necesidades actuales del negocio.
A esto se suma la Consultoría Estratégica Integral, que conecta variables clave como el espacio físico, la cultura organizacional, la tecnología y la experiencia del empleado para un resultado más impactante y preciso.
El impacto va más allá de los costos
Optimizar el portafolio inmobiliario no solo tiene efectos financieros. También influye directamente en factores críticos para las organizaciones modernas, como:
- La atracción y retención de talento
- La productividad de los equipos
- La adopción de modelos de trabajo híbridos
- El cumplimiento de objetivos de sostenibilidad (ESG)
En este contexto, los espacios de trabajo dejan de ser un gasto operativo para convertirse en un habilitador estratégico del negocio.
El rol de aliados estratégicos como JLL
Firmas globales como JLL han desarrollado soluciones integrales que combinan análisis de datos, cobertura regional y experiencia en real estate corporativo para ayudar a las empresas a transformar sus portafolios inmobiliarios.
La falta de estandarización, la fragmentación de portafolios y la limitada visibilidad en múltiples países hacen aún más relevante contar con aliados estratégicos que puedan ofrecer una visión regional integrada.
Las empresas que entiendan este cambio y adopten un enfoque estratégico estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos del futuro.
Las que no, seguirán pagando, literalmente, por espacios que ya no necesitan.