- A pesar de la desaceleración y el impacto de las tasas de interés, indicadores como la venta de vehículos y la demanda de energía muestran un comportamiento defensivo al cierre del Q1.
- En medio de un entorno internacional incierto, las remesas y el gasto público han sostenido el consumo interno en Colombia durante el arranque del año.
El primer trimestre del año cierra con un balance de contrastes para la economía colombiana. Si bien se registra una moderación en el ritmo de crecimiento frente al cierre de 2025, factores internos como el flujo histórico de remesas han permitido que el consumo mantenga una dinámica favorable, en medio de un entorno internacional marcado por la volatilidad geopolítica y la incertidumbre en los mercados energéticos.
Desde la perspectiva de Skandia, el dinamismo local ha logrado mitigar parcialmente el impacto de una política monetaria contractiva que ya suma incrementos sucesivos en las tasas de interés. No obstante, los episodios recientes en Medio Oriente —en un contexto de tregua aún frágil— han reconfigurado las expectativas de crecimiento y continúan incidiendo en la valoración de activos de renta variable en el corto plazo.
Catalina Tobón, Gerente de Estrategia de Inversión de Skandia, explica que: “El momentum de la economía sigue siendo relativamente sólido gracias a indicadores líderes como los permisos de construcción y la demanda de energía. Sin embargo, el panorama para el resto del año será más inflacionario de lo proyectado originalmente, lo que exige un reajuste en las estrategias de ahorro e inversión para no perder capacidad adquisitiva”.
El riesgo de la concentración en renta fija
Un fenómeno observado durante este primer trimestre es la migración de capitales hacia instrumentos a plazo fijo (como CDTs), atraídos por tasas que han bordeado niveles cercanos al 14% para algunos títulos. Ante esto, se incrementa el riesgo de una excesiva concentración en instrumentos de renta fija:
- Pérdida de diversificación: Al liquidar portafolios diversificados para buscar refugio en pocos emisores, el inversionista deja de capturar rentabilidades futuras, pierde el blindaje ante movimientos de mercado y ante situaciones puntuales de riesgo crediticio.
- Costo de oportunidad: La concentración en instrumentos de renta fija impide aprovechar las opciones de entrada en activos de renta variable que han corregido sus precios debido al ruido externo.
Perspectivas: un segundo trimestre marcado por la geopolítica y el entorno electoral
De cara al segundo trimestre, el análisis de Skandia proyecta un camino definido por dos variables críticas: la evolución de las tensiones en Medio Oriente y su impacto sobre el crecimiento global y el desarrollo del panorama electoral local.
- Escenario Global: Una normalización parcial o total derivado de la tregua entre Estados Unidos e Irán, del tránsito de petróleo por el Estrecho de Hormuz permitiría que las desvalorizaciones del Q1 se reviertan, abriendo oportunidades de valor en los mercados financieros.
- Escenario Local: La evolución del panorama electoral comenzará a reflejarse en los precios de los activos, en la medida en que el mercado incorpore señales de estabilidad institucional y claridad en la política económica.
“La recomendación para los próximos meses es buscar protección contra la inflación mediante instrumentos indexados y mantener exposición en moneda extranjera. El éxito financiero en 2026 dependerá de la capacidad de mantener el rumbo estratégico y evitar que los sesgos emocionales condicionen las decisiones de inversión”, concluye Tobón.