En el Hotel Sofitel Victoria Regia, ocho mujeres líderes se reunieron en un desayuno íntimo para continuar una conversación que, tras la edición Mujeres 2026: historias detrás del éxito, sigue abriendo espacio a reflexiones sobre trayectoria y propósito.
Este encuentro hizo parte de la red empresarial C-level de Nota Económica, un espacio que busca conectar a líderes alrededor de conversaciones relevantes para el presente y el futuro de los negocios.
Durante el encuentro, se abordaron temas que transversales al liderazgo femenino en la actualidad: la maternidad, los cambios de carrera después de trayectorias prolongadas, y los retos de una década marcada por transformaciones digitales que están redefiniendo el entorno laboral.
También surgió una mirada compartida; el liderazgo femenino ya no busca abrirse espacio desde la competencia, sino desde una construcción más consciente y colaborativa.
Uno de los ejes centrales fue la educación como base de liderazgo. Rosita Caro, fundadora y directora del Colegio Hacienda Los Alcaparros, destacó la importancia de formar en pensamiento crítico, especialmente en un contexto donde los retos tecnológicos y la inteligencia artificial están transformando la manera en que aprenden las nuevas generaciones.
Desde otra perspectiva, Anamaría Martínez, jefe de Reputación y Comunicaciones de Natura, puso sobre la mesa una evolución clave en el lenguaje y la acción empresarial, pasar de hablar de sostenibilidad a regeneración, incorporando el trabajo social y ambiental como un eje fundamental en la relación entre empresa, entorno y sociedad.
Entre las asistentes también estuvieron Andrea Cataño, Andrea Aguilar, Natalia Urrego, María Natalia Suárez y Laura Sofía Pedraza, quienes añadieron a la conversación tensiones actuales, la complejidad de educar a las niñas en entornos altamente influenciados, la necesidad de fortalecer la preparación técnica para el futuro laboral y, al mismo tiempo, no perder de vista valores esenciales como la familia, el propósito y el amor por el trabajo.
Este espacio dejó en evidencia que, detrás del éxito, hay procesos complejos, decisiones difíciles y una constante adaptación. Y que el futuro del liderazgo está profundamente ligado a cómo se está formando hoy a las nuevas generaciones.