El bogotano Daniel Venegas lleva años saliendo a la calle con su cámara y volviendo con la misma pregunta resuelta a medias: ¿qué historia carga ese perro que acaba de cruzarse en el andén?
Hay un perro asomado entre los barrotes de una reja azul. Otro descansa sobre un tejado, con media ciudad extendida al fondo. Un tercero espera, quieto, en la puerta de un local del centro. Son escenas que cualquiera ve a diario y nadie se detiene a mirar. Daniel Venegas sí se detuvo. Y llevaba la cámara encima.
De esa costumbre nació RecorriDogs, el trabajo documental con el que este fotógrafo colombiano convirtió a los perros callejeros, y a los que acompañan a alguien, en protagonistas de una exposición. No es una serie sobre mascotas ni un ejercicio de ternura fácil, es un registro de la vida urbana contada desde abajo, a la altura del hocico, donde aparecen los vínculos que estos animales tejen con las personas y con los lugares que habitan.
El propio Venegas lo explica en la memoria de sala de la muestra. Dice que los perros, propios o ajenos, se han vuelto compañeros, amigos y familia, y que a través de estas fotografías quiso resaltar su belleza y su esencia en situaciones cotidianas: un paseo, un juego, un afecto, una mirada. La exposición, escribe, es un homenaje a esos compañeros fieles que lo han acompañado en un recorrido largo, en el que siempre busca llevarse un instante o una pequeña historia.

Y el recorrido es literal. Las imágenes van del centro de Bogotá, la Plaza de Bolívar, las rejas de La Candelaria, los carros de reciclaje, un bulldog acomodado entre dos personas en una banca, a las calles de La Habana, a los tejados de un barrio de ladera, al Caribe colombiano, a un camino rural entre montañas. En cada parada hay un perro y, casi siempre, un humano cerca. A veces con correa y buzo deportivo,; a veces solo, midiendo el andén.
Detrás hay un ojo entrenado. Venegas viene de la fotografía callejera y tiene una hoja de vida larga: ganó el concurso “Enfoca tu Bici” en 2017 y el de “Píntame la carita”, cuya imagen terminó pintada en un mural del centro de Bogotá; fue finalista por Colombia en el METROPHOTOCHALLENGE en 2018; ganó el concurso “Bodegón y Confinamiento” de Fotomuseo en 2020; y recibió mención de honor en la categoría documental del Salón Colombiano de Fotografía en 2024. Ha expuesto en Bogotá con muestras como
“Fragmentos de Calle” (2022), “Bogotá sabe a Cine” (2022), “La Habana Cuba” (2023) y “Mirar sin permiso” (2025, en Casa Atarraya).
Al final, la pregunta que abre la muestra sigue abierta, y esa es su gracia: cada quien le pondrá una historia distinta al perro de la reja azul.