- La respiración neuroepigenética ayuda a entrenar los estados internos :enfoque, calma y claridad, convirtiéndolos en herramientas estratégicas de alto rendimiento.
- El estudio introduce un enfoque preventivo en las empresas, al anticiparse al estrés crónico y fortalecer el bienestar integral de los equipos desde la regulación del sistema nervioso.
En un contexto en el que el rendimiento suele medirse por las horas trabajadas y los niveles de exigencia, una investigación liderada por la colombiana Sajeeva Hurtado plantea una nueva perspectiva: comprender cómo la regulación del sistema nervioso y determinados estados fisiológicos podrían estar relacionados con el bienestar y el desempeño.
Hurtado, creadora de la respiración neuroepigenética, desarrolla un enfoque que integra respiración estructurada, movimiento y activación corporal con el propósito de favorecer estados internos como la calma, el enfoque y la claridad mental. Su hipótesis propone que estos estados, al ser entrenables, podrían convertirse en herramientas para optimizar el rendimiento sostenido.
“Si el trauma puede cambiar la biología, el placer también puede hacerlo”, afirma Hurtado.
Un estudio para analizar la hipótesis
Con el objetivo de explorar esta propuesta, Sajeeva Hurtado lideró un estudio psicofisiológico desarrollado junto al laboratorio de neurociencia MuLabs, en Portugal, dirigido por el investigador Francisco Marques Teixeira.
La investigación evaluó a 40 participantes mediante el análisis de variables cerebrales, hormonales y emocionales antes y después de la intervención. Entre los resultados observados se registró una disminución cercana al 12 % en los niveles de cortisol, un aumento aproximado del 26 % en serotonina y una reducción superior al 40 % en los indicadores de ansiedad. Asimismo, se reportaron incrementos del 35 % en relajación y del 23 % en felicidad.
También se evaluó la oxitocina, relacionada con los vínculos sociales y la conexión interpersonal, encontrando respuestas variables entre los participantes y aumentos relevantes en un subgrupo específico.
En el plano fisiológico, la frecuencia cardíaca disminuyó tras la intervención, sugiriendo una activación del sistema parasimpático, mientras que la oxigenación permaneció estable. De acuerdo con el análisis realizado, también se observaron patrones asociados inicialmente con estados de concentración y posteriormente con estados de relajación profunda.
Un debate sobre el futuro del rendimiento
Más allá de los resultados obtenidos, la investigación abre una conversación sobre el papel que pueden desempeñar la regulación emocional y fisiológica en los entornos de alta exigencia.
La propuesta de la respiración neuroepigenética plantea que entrenar estados internos como la calma, el enfoque y la claridad mental podría contribuir a fortalecer la toma de decisiones, el manejo del estrés y el bienestar integral de las personas.
“Entrenar lo que pasa dentro de nosotros puede cambiar la forma en que enfrentamos contextos de alta presión. Comprender cómo estados como el placer y la conexión influyen en nuestro funcionamiento abre nuevas preguntas sobre el rendimiento humano y el desarrollo personal”, concluye Sajeeva Hurtado.
