- Herramientas que van desde las cuentas de alto rendimiento y los CDT, hasta fondos de inversión y modelos como el crowdfactoring, surgen como la alternativa para frenar el gasto impulsivo de este ingreso extra y asegurar rendimientos a corto plazo.
La llegada de la prima de servicios a mitad de año representa un alivio financiero para millones de trabajadores en el país, sin embargo, en muchos casos este dinero extra desaparece rápidamente de los bolsillos. De acuerdo con un sondeo realizado por Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera, el 42 % de los colombianos reconoce que termina despilfarrando la prima. Si está a punto de recibir este beneficio o ya recibió este ingreso extra, antes de que termine malgastándolo, es el momento ideal para pensar en qué alternativa inteligente puede invertirlo.
Para evitar que este recurso se esfume en gastos impulsivos, Felipe Tascón, experto en finanzas y Fundador de Mesfix (primer mercado online de facturas en Colombia) explica que para invertir es necesario evaluar cuatro pilares: el plazo de la inversión (corto, mediano o largo plazo); los montos mínimos de entrada que se ajusten a su bolsillo (hay oportunidades desde bajos montos y otras con un ticket muy alto); el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir cómo se mitigan; y la rentabilidad ofrecida por el activo en el cual usted invierte. También es importante la experiencia y la credibilidad como los años en el mercado de las plataformas o alternativas elegidas es un factor importante. Una vez definido esto, el mercado local ofrece un abanico de cinco opciones que se adaptan a diferentes perfiles:
1. Cuentas de ahorro tradicionales
Suelen ser el primer lugar donde aterriza la prima, pero son las menos eficientes para hacer crecer el dinero. Generalmente, ofrecen rendimientos muy bajos, con tasas de interés que usualmente oscilan apenas entre el 0.05 % y el 2 % Efectivo Anual (E.A.), dependiendo de la entidad bancaria y el saldo promedio que mantenga el usuario.
2. Cuentas de alto rendimiento, bóvedas, cajas, etc.
Como respuesta a la baja rentabilidad de la banca tradicional, los neobancos y algunas entidades financieras han popularizado cuentas que ofrecen tasas de interés entre el 7 % y el 12 % E.A. Su gran atractivo radica en que suelen pagar rendimientos diarios o mensuales desde el primer peso depositado, otorgando liquidez inmediata y, en muchos casos, eliminando la cuota de manejo.
3. Crowdfactoring
El crowdfactoring (o compra de facturas con descuento) es un modelo donde las empresas venden sus cuentas por cobrar para tener efectivo inmediato, y cualquier ciudadano puede comprarlas en fracciones. ¿Cómo funciona? Cuando una empresa le vende productos a otra, normalmente tiene que esperar 30, 60 o hasta 90 días para que le paguen. A través de plataformas como Mesfix.com, esa empresa que necesita liquidez publica la factura y varios inversionistas la compran en participaciones de la misma permitiendo diversificar el riesgo, aportando el monto que uno desee en la empresa que quiere invertir. A los 60 días o el plazo de pago, cuando la empresa deudora paga, el inversionista recibe su capital inicial invertido más la rentabilidad generada sin ningún tipo de retención en la fuente (usualmente un 7% sobre la rentabilidad) ya que Ud. mismo está haciendo directamente la operación.
El modelo es atractivo por tres diferenciales: alta rentabilidad (entre el 15 % y 19 % E.A.), corto plazo (retornos en 30, 60 o 90 días) y bajos montos de entrada desde $500.000 COP. Pero como en toda inversión siempre hay riesgo dependiendo la empresa que elija, la plataforma cuenta con fuentes adicionales de pago como endoso de facturas directamente en RADIAN, respaldo del Fondo Nacional de Garantías y respaldo con pagarés. Mesfix consiguió un impago promedio durante 2025 del 0.13%, muy por debajo del promedio de la industria.
4. Fondos de Inversión Colectiva (FIC)
Si el trabajador busca mayor dinamismo, los FIC permiten acceder a portafolios diversificados administrados por profesionales. Los rendimientos varían desde un 6.5 % E.A. en fondos conservadores de corto plazo, hasta más del 15 % E.A. en fondos de renta variable internacional. La regla de oro en este modelo es clara: los portafolios que generan la mayor rentabilidad (pudiendo alcanzar picos muy altos en mercados alcistas) son de alto riesgo, por lo que las ganancias dependerán siempre del comportamiento del mercado y los activos del fondo que cuando hay altas rentabilidades ofrecidas los capitales están llamados a ser de largo plazo.
5. Certificados de Depósito a Término (CDT)
Para quienes pueden prescindir de su prima por un tiempo determinado a cambio de seguridad, el CDT sigue siendo un refugio sólido. Actualmente, las tasas más competitivas del mercado se ubican entre el 8 % y el 10.50 % E.A. La rentabilidad final dependerá del banco, del canal de apertura y del plazo, recordando que a estas ganancias se les debe descontar el 4 % correspondiente a la retención en la fuente.
El directivo de Mesfix destaca que es importante tener en cuenta que ninguna inversión está 100 % libre de riesgo, por lo que entender las dinámicas de cada instrumento es fundamental para proteger el patrimonio. “En el mundo financiero, el mejor escudo contra la incertidumbre es la planeación y la diversificación, aplicando el principio de no poner todos los huevos en la misma canasta, entender su perfil y apetito de riesgo es clave y entender que el mayor riesgo es no aprender a tomar riesgos controlados. Por ello, diseñar un portafolio a su medida, combinando alternativas, ayuda a mitigar riesgos mientras el dinero crece”, explica